2 de octubre de 2013 / 5:31 / en 4 años

No hay señal que indique cuándo terminará el cierre del Gobierno de EEUU

* Republicanos proponen restablecer financiación de ciertos programas

* Presidente Obama y Senado rechazan plan, piden financiación completa

* Aumentan preocupaciones por plazo para aumentar límite de endeudamiento

* Mercados financieros relajados hasta el momento

Por Andy Sullivan y Thomas Ferraro

WASHINGTON, 2 oct (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y los republicanos del Congreso no se acercaron el martes a poner fin a un punto muerto que obligó al primer cierre parcial de las operaciones del Gobierno en 17 años y sacó de sus empleos a cientos de miles de trabajadores federales.

Mientras la policía acordonó lugares históricos como el Monumento Lincoln y agencias del Gobierno frenaron tratamientos contra el cáncer y negociaciones comerciales, los republicanos en la Cámara de Representantes avanzaron para restablecer la financiación de los parques nacionales, el cuidado de veteranos y el Distrito de Columbia.

El esfuerzo para aprobar tres proyectos de ley no encontró suficiente respaldo el martes por la noche, pero los republicanos piensan intentarlo otra vez el miércoles. Sin embargo, lo más probable es que sean derrotados por el Senado, controlado por los demócratas.

El enfrentamiento generó nuevos cuestionamientos sobre la capacidad del Congreso de cumplir con sus tareas más básicas. Y una amenaza aún mayor acecha las próximas semanas cuando el Congreso deba elevar el límite de deuda o arriesgarse a que el país caiga en una moratoria, lo que podría hacer descarrilar a los mercados globales.

"Esto es un desastre", dijo el representante demócrata por Nueva York Louis Slaughter.

Obama acusó a los republicanos de tomar como rehén al Gobierno para sabotear la entrada en vigor de la ley sanitaria, el programa social estadounidense más ambicioso en cinco décadas.

Los republicanos de la Cámara de Representantes consideran la ley sanitaria, también llamada "Obamacare", como una peligrosa intervención del Estado y han unido fuerzas para debilitarla usando como herramienta de negociación la continuidad de la financiación para la administración.

"Ellos paralizaron el Gobierno por una cruzada ideológica para negar seguros de salud asequibles a millones de estadounidenses", dijo Obama en la Casa Blanca.

La autoridad del gasto para gran parte de las actividades gubernamentales expiró a medianoche (1600 GMT), pero eso no evitó que el Gobierno de Obama revelara los cambios en los seguros de salud que forman la pieza central de la ley.

Los republicanos dijeron que Obama no podía quejarse sobre el cierre mientras se negaba a negociar. "La posición de la Casa Blanca es insosteniblemente hipócrita", dijo Michael Steel, un portavoz del presidente de la Cámara baja, John Boehner.

LOS VETERANOS ATRAVIESAN BARRERAS

Los republicanos dijeron que su última propuesta ayudaría a los veteranos más ancianos, que más temprano superaron barreras en el Monumento Nacional de la Segunda Guerra Mundial para entrar en el sitio cerrado.

"Vinieron porque querían visitar su monumento, el monumento de la Segunda Guerra Mundial. Pero no, el Gobierno de Obama puso barreras alrededor de él", aseguró el representante republicano por Idaho Mike Simpson.

Los tres proyectos republicanos ganaron la mayoría en la Cámara baja, pero no lograron los dos tercios requeridos para la aprobación bajo reglas especiales que permitían una acción rápida.

MERCADO ESPERA INTERRUPCION BREVE

Si el cierre del Gobierno supone otra muestra de un Congreso cada vez más ineficiente o una señal de alarmante descomposición del proceso político, será determinado por la reacción de los votantes y por Wall Street.

El mercado pareció tomarse la situación con calma con los inversores confiando en que se pudiera alcanzar un acuerdo rápidamente. El índice S&P 500 de Wall Street subió un 0,8 por ciento y el índice Nasdaq ganó 1,2 por ciento.

Pero los bonos del Tesoro a corto plazo pagaban los mayores tipos de interés en casi 10 meses.

Si el Congreso logra alcanzar pronto un acuerdo sobre la nueva financiación del Gobierno la paralización podría tener un impacto relativamente escaso en la mayor economía del mundo.

Una semana de cierre de actividades del Gobierno podría desacelerar el crecimiento económico en cerca de 0,3 puntos porcentuales, según Goldman Sachs.

El último cierre, ocurrido entre 1995 y 1996, le costó a los contribuyentes 1.400 millones de dólares, según investigadores del Congreso.

El desencuentro político en el Capitolio también generó nuevas preocupaciones sobre si el Congreso podrá cumplir con el plazo de mediados de octubre para aumentar el límite de la deuda de 16,7 billones de dólares.

No elevar el límite de endeudamiento obligaría al país a incumplir sus obligaciones, asestando un golpe a la economía estadounidense y una oleada negativa a los mercados mundiales.

La paralización -la cúspide de tres años de Gobierno dividido y de una creciente polarización política- fue liderada por los conservadores del Tea Party unidos en su oposición a Obama, en rechazo a la reforma sanitaria y a las promesas de campaña del mandatario de controlar el gasto. (Información John Whitesides; Traducido por la Mesa de Santiago de Chile; Edición de Raquel Castillo)

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