Inestabilidad política y finanzas públicas preocupantes, combinación tóxica para Italia

jueves 5 de septiembre de 2013 22:00 CEST
 

Por Gavin Jones y Luca Trogni

ROMA, 5 sep (Reuters) - Italia, que hace tres meses salió de la lista de la Unión Europea de países con un excesivo déficit fiscal, podría volver a ese lugar el próximo año a menos que pueda revertir una preocupante tendencia en sus finanzas públicas.

El Gobierno del primer ministro Enrico Letta se vio obligado a respetar las promesas de recortes de impuestos hechas por el partido de Silvio Berlusconi, Pueblo de la Libertad (PDL), un socio vital de la coalición gobernante, mientras que una recesión más profunda a lo esperado pesa sobre las cuentas del estado.

Con los aliados de Berlusconi amenazando con derribar al Gobierno, la creciente inestabilidad política y las problemáticas finanzas públicas crearían una combinación tóxica que coloca a Italia de nuevo en el centro de la atención de los mercados financieros.

Datos divulgados esta semana mostraron que el endeudamiento del sector estatal totalizaba 60.000 millones de euros para finales de agosto, casi el doble que el déficit de 33.000 millones de euros en el mismo período de 2012.

El endeudamiento del sector estatal no se corresponde por completo al déficit del "gobierno general" que utiliza la UE para abordar la evolución fiscal de los países, pero la cifra aún sugiere que habría necesidad de una significativa austeridad antes de finales de año, algo que podría ser difícil de cumplir para un Gobierno frágil.

Italia prevé un déficit del Gobierno general de 2,9 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), apenas una fracción por debajo del techo del 3 por ciento de la UE.

Bajo la base de esta meta, establecida en abril, la Comisión Europea eliminó a Italia de su Lista de Déficit Excesivo, lo que permitió un poco de flexibilidad en el gasto público.

Sin embargo, desde abril la economía italiana ha ido de mal en peor y la contracción prevista entonces de un 1,3 por ciento es ahora cercana a un 2 por ciento, lo que afecta a los ingresos tributarios y eleva el déficit como una proporción del PIB.   Continuación...