Deutsche Telekom eleva seguridad de correo electrónico tras escándalo NSA

viernes 9 de agosto de 2013 17:28 CEST
 

BERLÍN, 9 ago (Reuters) - El principal operador alemán de telecomunicaciones dijo el viernes que comenzaría a canalizar el tráfico de los correos electrónicos exclusivamente a través de sus servidores locales en respuesta a la indignación pública por las revelaciones de que los programas de espionaje de Estados Unidos acceden a los mensajes privados de los ciudadanos.

Deutsche Telekom lanzó la iniciativa "E-mail hecho en Alemania" tras un mes de indignación pública por las informaciones de espionaje estadounidense basadas en los documentos filtrados por el exanalista de la estadounidense Agencia Nacional de Seguridad Edward Snowden.

El escándalo de espionaje, que ha llenado los diarios germanos durante semanas, se ha convertido en un gran dolor de cabeza para la canciller Angela Merkel de cara a las elecciones del 22 de septiembre. El espionaje del Gobierno es un asunto delicado en Alemania debido a la fuerte vigilancia a la que estaban sometidos los ciudadanos en el Este comunista y bajo los nazis de Hitler.

"La campaña de espionaje ha sacudido profundamente a los alemanes", dijo el consejero delegado de Deutsche Telekom , Rene Obermann, el viernes en una conferencia de prensa en Berlín para lanzar la iniciativa que trata de hacer "más segura" la comunicación a través del correo electrónico en Alemania.

Deutsche Telekom y su socio United Internet, que contabilizan dos tercios de todos los usuarios de correo electrónico en Alemania, dijeron que se asegurarían del encriptado de los correos de sus clientes.

El exmonopolio de las telecomunicaciones, en el que el Estado alemán tiene un paquete del 32 por ciento, dijo que todos los datos procesados y su almacenamiento tendrían lugar en Alemania.

La revista alemana Der Spiegel dijo en junio, citando un documento de la NSA, que Estados Unidos vigila 500 millones de llamadas telefónicas, correos y mensajes de texto en Alemania en un mes normal. (Información de Markus Wacket y Natalia Drozdiak. Traducido por Rodrigo de Miguel en la Redacción de Madrid)