BREAKINGVIEWS-Apuesta argentina de Chevron no es tan temeraria

jueves 18 de julio de 2013 12:37 CEST
 

Por Christopher Swann

NUEVA YORK, 17 jul (Reuters Breakingviews) - (El autor es un columnista de Reuters Breakingviews. Las opiniones que expresa son personales) La apuesta energética que Chevron está encarando en Argentina podría no ser tan imprudente como parece. El gigante petrolero estadounidense está apostando 1.240 millones de dólares en un proyecto de hidrocarburos no convencionales tan solo un año después de que la nación sudamericana expropió los activos de la española Repsol en el país.

Chevron demuestra con su decisión tener un estómago fuerte más que poca memoria. Con un megacampo que podría albergar uno de los mayores recursos de hidrocarburos no convencionales del mundo, la audacia de Chevron podría ayudarle a aventajar a competidoras más temerosas.

El riesgo político no está de moda entre las compañías petroleras estadounidenses. Grandes exploradoras como Apache , ConocoPhillips y Devon Energy han estado concentrándose en el seguro mercado doméstico, deshaciéndose de activos en los inciertos suelos extranjeros.

Chevron, mientras tanto, ha seguido mostrando su osadía. El año pasado el grupo incluso prestó 2.000 millones de dólares a la petrolera estatal venezolana PDVSA, a pesar de la reputación del difunto presidente Hugo Chávez. Y también aguantó en Brasil, sin dar importancia a la amenaza de una multa de 20.000 millones de dólares por un pequeño derrame de petróleo.

Esto no es una mera bravuconada. Su apuesta más reciente en Argentina -que aún tiene que compensar a Repsol por la nacionalización de su participación en YPF - parece estar cuidadosamente calculada. La capacidad negociadora de la presidenta Cristina Fernández se ha deteriorado el último año mientras la producción de gas y petróleo de YPF seguía cayendo.

Y desde el 2002 la producción de petróleo de Argentina ha caído un 26 por ciento, según BP. Esta debilidad explica por qué Argentina esta semana sintió la necesidad de ofrecer condiciones más blandas a las empresas de energía que inviertan más de 1.000 millones de dólares, incluída la posibilidad de mantener las ganancias en el extranjero.

Ganándose a Fernández, la petrolera estadounidense reduce aún más las posibilidades de que sus activos existentes en el país sean congelados en nombre de Ecuador, un país afín ideológicamente a Argentina que desde hace tiempo persigue al gigante estadounidense para cobrar una indemnización de 19.000 millones de dólares por una condena por contaminación.

Como si esto fuera poco, el volumen de los recursos de combustible fósil de Argentina hace que sea difícil resistirse.   Continuación...