Las débiles perspectivas para Europa sugieren estímulos adicionales

viernes 4 de septiembre de 2015 15:31 CEST
 

Por John O'Donnell

FRÁNCFORT, 4 sep (Reuters) - Un día después de que Mario Draghi presentara unas sombrías perspectivas económicas para la zona euro, el nerviosismo que recorre el Banco Central Europeo fue subrayado por un compañero del consejo de gobierno.

"Existe cierta incertidumbre en este momento porque no sabes exactamente si es un bache en la carretera o un derrumbe", dijo Ewald Nowotny, responsable del Banco Central Austriaco y miembro del consejo de gobierno del BCE, que preside Draghi.

Nowotny se refería a las nuevas amenazas a las economías mundiales y la zona euro por la ralentización de China y los altibajos en los mercados. Como consecuencia de ello, existe más presión para que el BCE impulse su programa de impresión de dinero más de lo previsto.

Las referencias utilizadas para medir la economía de la eurozona, tanto los datos económicos como de préstamos son modestos, pese al programa de 60.000 millones al mes del BCE para comprar bonos principalmente soberanos.

Dada la caída de los precios del petróleo, la inflación, una de las formas claves para tomar el pulso de la economía, ha caído al 0,2 por ciento. Draghi ha advertido de que podría sumirse en números rojos, una zona de peligro para el BCE cuyo objetivo es seguir empujándola al 2 por ciento.

Para empeorar las cosas, China tiene problemas.

Draghi dijo el jueves que iba a tratar de averiguar algo más sobre los problemas de China en una reunión del G-20, cuyos ministros de finanzas y banqueros centrales se reúnen en la capital turca el viernes y el sábado.

"Tenemos que ver si estos efectos son transitorios o permanente", dijo Draghi a los periodistas. "Luego decidiremos si hacer más".

"Más" incluiría la compara de activos. El BCE ya ha hecho algunos cambios, ajustando los límites sobre la cantidad de emisión de bonos que puede adquirir.

Eso ha sido interpretado por algunos inversores como que está en camino una QE mejorada, aumentando los actuales 60.000 millones al mes gastados a 80.000 millones. (Traducido por Inmaculada Sanz en Madrid)