El ministro de Justicia alemán señala a Facebook por unos comentarios racistas

jueves 27 de agosto de 2015 15:22 CEST
 

BERLÍN, 27 ago (Reuters) - El ministro de justicia alemán ha acusado a Facebook de hacer demasiado poco para impedir comentarios racistas y de odio en la plataforma y ha propuesto una reunión el próximo mes en Berlín con altos cargos de la empresa en Europa.

En una carta para el director de política pública de Facebook Richard Allan en Dublín a la que tuvo acceso Reuters, Heiko Maas dijo que había recibido muchas quejas de usuarios de que sus protestas sobre comentarios racistas habían sido desatendidas. Sugirió una reunión en Berlin el 14 de septiembre.

"Los usuarios de Facebook, en particular, se quejan cada vez más de que su empresa no detiene de forma efectiva 'posts' y comentarios racistas pese a que señalan casos concretos", dijo Maas, miembro de los socialdemócratas (SPD) de centroizquierda.

El partido de Maas recibió esta semana una avalancha de correos y llamadas racistas después de que su presidente, Sigmar Gabriel, quien también es vicecanciller dentro del gobierno de coalición de la conservadora Angela Merkel, denunció a la "mafia" de estar detrás de la violencia contra los refugiados en la ciudad oriental de Heidenau.

La ciudad, cerca de Dresden, fue el escenario de unos violentos enfrentamientos el fin de semana cuando militantes de extrema derecha se manifestaron contra la llegada de unos 250 refugiados en un hogar social, lanzaron piedras y botellas a los policías y algunos de ellos gritaban "Heil Hitler".

Una portavoz de Facebook dijo que la empresa se tomaba en serio las preocupaciones de Maas y que estaba interesada en reunirse con el titular de Justicia.

"No hay sitio para el racismo en Facebook", dijo en un comunicado. "Ese tipo de contenido viola nuestro estándar en la comunidad y pedimos a la gente que no use nuestra plataforma para extender el odio... Trabajamos duro cada día para proteger a la gente en Facebook de los abusos, el odio y el acoso", añadió. (Escrito por Erik Kirschbaum. Traducido por Rodrigo de Miguel en la Redacción de Madrid)