Empresas griegas se enfrentan a dificultades por controles de capital

martes 21 de julio de 2015 20:02 CEST
 

Por Lefteris Karagiannopoulos

ATENAS, 21 jul (Reuters) - Una serie de compañías podrían verse obligadas a cerrar sus puertas en Grecia dentro de pocas semanas debido a las restricciones sobre las transferencias internacionales, pese a que los bancos reabrieron esta semana, advirtió el martes el jefe de la Cámara de Comercio de Atenas.

En una carta al Ministerio de Finanzas, Constantinos Michalos afirmó que las restricciones han hecho que las empresas que dependen de proveedores extranjeros no puedan pagar sus cuentas, lo que creó "problemas enormes" en muchos sectores.

"Debemos decirles que la gran mayoría de las empresas griegas están a un paso de verse forzadas a cerrar sus operaciones", sostuvo Michalos en una carta divulgada por la Cámara de Comercio de Atenas.

Agregó que si continúan los controles de capital a mediados de agosto, las empresas empezarán a cerrar.

No hubo una respuesta inmediata del Ministerio de Finanzas.

Las sucursales bancarias abrieron esta semana tras el acuerdo al que llegó Atenas con sus acreedores internacionales, que destrabó un crédito de emergencia del Banco Central Europeo para el atribulado sector bancario.

La carta de la Cámara de Comercio de Atenas es la más reciente señal de que las empresas han visto poco alivio tras el fin del llamado "festivo bancario", pese a que se relajaron levemente los límites a las retiradas de dinero en efectivo para particulares.

"Todo el dinero que recibió el país en estos días después del acuerdo ha sido destinado a salarios y pensiones y a reabastecer a los cajeros automáticos. No se destinó nada para transacciones bancarias para las empresas", comentó Michalos a Reuters.

Aunque Atenas comenzará las negociaciones para un tercer paquete de rescate financiero por hasta 86.000 millones de euros, aún existen dudas respecto a si se podrá concluir el acuerdo y si Grecia podrá cumplir con las duras condiciones que se le exigen. (Información adicional de Martinne Geller en Londres y Dominique Vidalon en París; escrito por James Mackenzie. Editado en español por Patricio Abusleme)