Los nuevos ministros griegos toman posesión de sus cargos tras la remodelación

sábado 18 de julio de 2015 11:29 CEST
 

Por Karolina Tagaris

ATENAS, 18 jul (Reuters) - Los nuevos ministros de Grecia fueron investidos el sábado después de que el primer ministro Alexis Tsipras llevase a cabo una remodelación para expulsar a los disidentes de su gabinete y comenzar una nueva fase en las negociaciones por un tercer acuerdo de rescate.

Tsipras despidió al antiguo ministro de Energía, Panagiotis Lafazanis, del ala más radical del partido, y a dos viceministros el viernes, en lo que supuso una ruptura con la sección más izquierdista del partido gobernante Syriza después de una serie de desacuerdos sobre los términos del rescate.

Panos Skourletis, un hombre cercano a Tsipras que ha abandonado el ministerio de Trabajo por la crucial cartera de Energía, dijo que la remodelación marcaba "un ajuste por parte del gobierno a una nueva realidad".

El acuerdo, aprobado con el apoyo de los partidos de la oposición el jueves después de que 39 diputados de Syriza se negasen a votar a favor, supondrá una dolorosa mezcla de subidas de impuestos, recortes en las pensiones y el gasto y una revisión de los convenios colectivos.

Además, hasta 50.000 millones de euros en activos públicos serán destinados a un fondo especial de privatización como garantía para los préstamos de hasta 86.000 millones que Atenas debe ahora negociar con sus socios europeos.

En lugar de los disidentes, Tsipras nombró a sus aliados más cercanos o a miembros del partido menor de su coalición de gobierno, la formación derechista Griegos Independientes, buscando certificar un acuerdo de rescate con sus acreedores durante las próximas semanas, lo que probablemente vendrá seguido de una nueva convocatoria de elecciones.

"Nuestro objetivo es negociar duramente por los términos del acuerdo, no solo firmarlo, sino hablar sobre cómo será implementado. Hay muchos términos vagos en el texto", dijo el recién nombrado ministro de Trabajo, Giorgios Katrougalos.

Agregó que el gobierno, elegido en enero bajo la promesa de acabar con la austeridad, lucharía por un acuerdo que fuera "socialmente justo" y rechazó las sugerencias de que podría tener que enfrentarse a la oposición de los poderosos sindicatos locales o a la protesta de las calles.   Continuación...