Un molino sin aspas quiere atrapar el viento del cambio en las renovables

jueves 11 de junio de 2015 15:11 CEST
 

Por Jose Elías Rodríguez

GOTARRENDURA, ÁVILA, 11 jun (Reuters) - Las imágenes en blanco y negro del puente estadounidense de Tacoma Narrows estirándose como un chicle por la fuerza del viento avivaron en 2003 la imaginación de un joven estudiante de ingeniería español, que se empeñó desde ese momento en convertir aquel caos en corriente eléctrica.

Doce años después, David Yáñez, su colega de universidad Raúl Martín y el joven emprendedor David Suriol forman parte de un equipo que, inspirado por aquel puente que terminó desplomándose en el estado de Washington en 1940, ha creado un aerogenerador sin aspas, silencioso, en forma de cono invertido y con un coste de producción la mitad de barato que un molino convencional.

"En el vídeo se ve cómo una estructura que no está preparada para ello es capaz de absorber una cantidad importante de energía del viento", recuerda Yáñez, de pie en una colina en un pueblo de Ávila, con un prototipo esbelto y del tamaño de un árbol frutal oscilando suavemente a su espalda.

Su empresa Vortex Bladeless es un rayo de esperanza en un sector de energía renovable doméstico que perdió la fe de los inversores cuando España comenzó a recortar los incentivos cuando más arreciaba la crisis de deuda en Europa.

Tras invertir cerca de un millón de euros de origen privado y público, un fondo de inversión estadounidense está a punto de inyectar 5 millones de dólares en el proyecto, dijo su colega Martín en el garaje de un chalet en Pozuelo de Alarcón, uno de los centros operativos de Vortex junto con un pequeño laboratorio en Ávila.

"Esperamos anunciar pronto un acuerdo con un inversor estadounidense con raíces asiáticas", dijo, añadiendo que una campaña de 'crowd-funding' en curso para levantar al menos 50.000 dólares tiene como objetivo incrementar la visibilidad del proyecto.

Este diseño patentado funciona a partir de remolinos de viento que entran en el cono invertido y con la ayuda de unos imanes en su parte inferior crean frecuencias de oscilación que un alternador termina convirtiendo en electricidad.

El funcionamiento se basa en los mismos fenómenos aerodinámicos que en ocasiones hacen resonar los cables de alta tensión.   Continuación...