El precio de la electricidad y el gas subió en España en 2014-Eurostat

miércoles 27 de mayo de 2015 16:50 CEST
 

MADRID, 27 may (Reuters) - El precio de la electricidad y el gas de los hogares españoles subió el año pasado, según los últimos datos desvelados por Eurostat, que contradicen las tesis del Gobierno español mientras las familias continuaron perdiendo poder adquisitivo a pesar del rebote económico del país.

Según los datos de la oficina estadística europea, el recibo eléctrico español subió un 4,1 por ciento en el segundo semestre de 2014 respecto al año anterior y sigue siendo uno de los más caros de Europa con una media de 23,7 euros por cada 100 kilowatios/hora (Kwh), sólo superado por Dinamarca, Alemania e Irlanda.

Entretanto, el gas para los consumidores domésticos se encareció un 7,5 por ciento a 9,6 euros por 100 Kwh, la segunda mayor subida de Europa y el segundo recibo más caro por detrás de Portugal (+11,4%).

Si se calcula en base al poder adquisitivo de cada nación, los españoles pagaron el recibo de la luz más elevado después de Alemania, país en el que los impuestos representan el 52 por ciento de la factura por el 21 por ciento de España.

Eurostat dijo en su nota de prensa que en el conjunto de la UE el precio de la luz subió un 2,9 por ciento en el segundo semestre del año respecto al mismo periodo de 2013 hasta una media de 20,8 euros, mientras que en la eurozona lo hizo un 2,7 por ciento a 22,1 euros.

El ministro de Industria español, José Manuel Soria, ha sostenido reiteradamente que el precio de la electricidad de los hogares españoles cayó un 4,5 por ciento en 2014, mientras que informes de su departamento también han apuntado a caídas moderadas del 0,5 por ciento.

La inflación en los recibos energéticos que reflejan las estadísticas europeas se producen en un año en el que las familias españolas volvieron a perder poder adquisitivo y aumentó el porcentaje de población en el umbral de la pobreza.

Según la encuesta sobre condiciones de vida publicada la víspera por el INE, uno de cada diez hogares se retrasaron en pagos como la hipoteca o alquiler o recibos de gas y electricidad.

Las elevadas cotas de desempleo y la devaluación salarial han hecho difícil para muchas familias pagar puntualmente los recibos de luz y gas, extendiendo la llamada pobreza energética.

Este fenónemo alude no sólo a los problemas para abonar las facturas, sino también a la imposibilidad de mantener la vivienda en temperaturas adecuadas. (Información de Jose Elías Rodríguez; Editado por Inmaculada Sanz)