Juego de drones: Mientras EEUU duda, sus rivales parten con ventaja

lunes 9 de marzo de 2015 12:51 CET
 

Por Jeremy Wagstaff

9 mar (Reuters) - Los drones, o vehículos aéreos no tripulados (UAV por sus siglas inglesas), son un tema candente en Silicon Valley, pero los titubeos del gobierno de Estados Unidos acerca de su regulación ha dado a las empresas extranjeras una ventaja inicial a la hora de averiguar la mejor manera de explotarlos.

La inversión mundial en drones podría rondar los 100.000 millones en la próxima década, con su uso comercial -desde la agricultura y el cine, a tuberías y envío de paquetes- representando una octava parte de ese mercado, según BI Inteligence.

Sin embargo, durante años la FAA, la principal autoridad responsable de la regulación de la aviación en Estados Unidos, ha estado lenta y hasta el mes pasado no publicó el borrador con las normas sobre dónde, cómo y quién puede volar drones. . Es probable que normativa tarde al menos un año en entrar en vigor, lo que es una buena noticia para las empresas que operan fuera de EEUU y que buscan hacer negocio con los drones.

Sky-Futures, una compañía británica que domina el uso de aviones no tripulados para recoger y analizar datos de inspección para compañías de petróleo y gas, dice que su negocio se disparó un 700 por ciento el año pasado por la adopción de esta nueva tecnología por parte de una industria normalmente conservadora. Su cofundador y director general Chris Blackford dijo que la compañía está combinando los drones con software y una mejor comprensión de lo que funciona en el terreno, dando a Sky-Futures "una ventaja inicial sobre EEUU porque entendemos muy desde dentro los problemas a los que se enfrenta el mercado de petróleo y gas, y cómo podemos resolverlos mediante la tecnología".

Unas regulaciones más laxas han creado bolsas de innovación que atraen ideas, dinero e impulso, opina Patrick Thévoz, cofundador y consejero delegado de la suiza Flyability, que fabrica aviones no tripulados dentro de una caja esférica que les permite avanzar a través de puertas, túneles y bosques sin perder el equilibrio.

Otra empresa británica, BioCarbon Engineering, confía en acelerar la reforestación mediante el uso de aviones no tripulados que planten semillas germinadas, y las acciones de la neocelandesa Zelanda Martin Aircraft (IPO-MAI.NZ: Cotización) triplicaron su valor en los primeros días tras salir a la bolsa australiana el mes pasado, ante la esperanza de los inversores de que el fabricante de drones personalizados esté desarrollando un UAV que podría ser utilizado por las industrias militar, de petróleo y gas, minera y agrícola.

En Japón, el gobierno está tratando de regular por una vía rápida y favorable a la industria con el fin de dar una ventaja a su negocio de drones.

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