Time Warner Cable sufre nueva pérdida de suscriptores en el tercer trimestre

jueves 30 de octubre de 2014 16:21 CET
 

30 oct (Reuters) - Time Warner Cable Inc, el segundo mayor operador de televisión de cable en Estados Unidos, perdió más clientes residenciales en el tercer trimestre de lo que esperaban los analistas, debido a que más personas optaron por servicios de contenido en Internet de compañías como Netflix.

Time Warner Cable perdió 184.000 clientes residenciales de video en el trimestre que terminó el 30 de septiembre, más de los 136.000 que la firma de análisis de mercado StreetAccount había estimado.

La compañía, que está siendo adquirida por el líder del mercado Comcast Corp por 45.300 millones de dólares, perdió en total 152.000 clientes en el periodo de abril a junio.

Comcast informó la semana pasada de un aumento de sus ingresos y ganancias trimestrales porque más personas tomaron los servicios de Internet de alta velocidad y menos clientes cancelaron sus suscripciones de cable.

Hasta el 30 de septiembre, Time Warner Cable tenía 10,8 millones de suscriptores de video residenciales, una baja respecto de los 11,4 millones de clientes en igual periodo del año anterior.

La compañía, que percibe más del 80 por ciento de sus ingresos totales a partir de sus clientes residenciales, también reportó menores suscripciones a lo proyectado para sus servicios de datos de alta velocidad.

Las ganancias netas atribuibles a los accionistas comunes también cayeron a 499 millones de dólares, o 1,76 dólares por acción, en el tercer trimestre, desde los 532 millones de dólares, o 1,84 dólares por título, registrados en el mismo periodo del año anterior.

Los ingresos aumentaron de 5.520 millones a 5.710 millones de dólares.

En base ajustada, la compañía ganó 1,86 dólares por título.

Las acciones de Time Warner Cable cotizaban el jueves con una baja de 0,21 a 143,44 dólares en las primeras operaciones del día en la bolsa de Nueva York. (Información de Anya George Tharakan en Bangalore; Traducido por la Mesa de Santiago de Chile; Editado por Gabriel Sánchez en Madrid)