Erdogan aprueba una ley que estrecha el control sobre Internet en Turquía

viernes 12 de septiembre de 2014 10:48 CEST
 

ESTAMBUL, 12 sep (Reuters) - El presidente turco, Recep Tayip Erdogan, ha aprobado una ley que estrecha el control del Gobierno sobre Internet y expande los poderes de la autoridad de telecomunicaciones, parte del primer paquete legislativo que ha efectuado como jefe de Estado.

El Parlamento había aprobado la ley el lunes y Erdogan la ratificó a última hora del jueves.

La nueva ley es la principal de un paquete aprobado en febrero que facilitaba a las autoridades bloquear el acceso a páginas web sin una orden judicial previa, provocando la indignación pública y planteando preocupaciones sobre la libertad de expresión.

Esta ley expande esos poderes, permitiendo a la autoridad de telecomunicaciones TIB - dirigida por un exoficial de inteligencia - bloquear sitios si lo considera necesario por asuntos de "seguridad nacional, restauración del orden público y prevención de delitos".

La ley de febrero limitaba esos poderes a casos de violaciones de la privacidad y se aprobó sólo después de que el expresidente Abdulá Gul pidiera enmiendas que diluían algunas de las cláusulas.

El principal grupo opositor CHP dijo que apelaría al tribunal constitucional para revertir la nueva ley, aprobada sólo semanas después de que un nuevo gobierno asumiera el cargo tras la elección de Erdogan como presidente el mes pasado.

La ley de febrero fue vista por los críticos a Erdogan, entonces primer ministro, como una respuesta autoritaria a una investigación por corrupción que sacudió a su gobierno con un intento de detener las filtraciones que circulaban online.

Turquía, que albergó el Foro Internacional de Gobierno en Internet hace sólo unos días, bloqueó temporalmente el acceso a Twitter en marzo, después de unas grabaciones que supuestamente retrataban a Erdogan y a su círculo más cercano con el escándalo de corrupción. Este movimiento provocó una conmoción pública y la crítica internacional. (Información de Humeyra Pamuk; Traducido por Raquel Castillo en Madrid)