Tokio pasa apuros un año después de su designación como sede olímpica

lunes 8 de septiembre de 2014 14:27 CEST
 

Por Elaine Lies

TOKIO, 8 sep (Reuters) - Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 iban a ser diferentes: compactos, ajustados a presupuesto y puntuales.

Pero ahora ha pasado un año desde que la capital japonesa ganase la organización de los juegos, y el optimismo decrece a medida que se pasa a la construcción.

El Estadio Nacional, construido cuando Japón albergó los Juegos Olímpicos de 1964, simboliza esas preocupaciones. Iba a ser demolido hace dos meses para crear un nuevo lugar, y permenece vacío, con sus asientos arrancados, esperando que un acuerdo ponga en marcha la bola de demolición.

La ciudad ganó los juegos imponiéndose a Madrid y Estambul enfatizando las fortalezas organizativas de Japón y sus 4.500 millones de dólares en un banco listos para usarse. El regocijo por la oferta ganadora el 7 de septiembre del año pasado coincidió con un mayor optimismo sobre los planes de recuperación económica del primer ministro Shinzo Abe.

Abe puso su propio prestigio personal en la promesa del Comité Olímpico Internacional (COI) para realizar los mejores juegos jamás vistos.

Pero ahora, incluso cuando sus medidas económicas bautizadas como "Abenomics" parecen estar funcionando, los juegos se enfrentan a unos inflados costes, la furia de los ecologistas y una deteriorada visión de una acogedora cita deportiva en la ciudad.

"Con los rivales que tuvimos y los problemas en Sochi y Rio, había un sentimiento en el COI de que querían unos juegos en un lugar que se hiciera todo de forma conjunta", dijo Hitoshi Sakai, consejero delegado del grupo de pensamiento Instituto de Ingeniería Social.

En su lugar, la demolición del Estadio Nacional - que hace décadas se llenó con los rugidos de las multitudes en el encendido de la llama olímpica para los juegos de 1964 - ha vivido dos concursos sin ganador.   Continuación...