Los países en desarrollo se aferran a los datos abiertos

domingo 31 de agosto de 2014 10:38 CEST
 

Por Jeremy Wagstaff

SINGAPUR, 31 ago (Reuters) - "Los datos abiertos" - el conjunto de datos que los gobiernos, organizaciones y negocios ponen a disposición pública - no suelen estar vinculados normalmente a la política de alto voltaje, pero pueden haber salvado del caos las elecciones presidenciales indonesias que se celebraron el mes pasado.

Se considera que los datos son abiertos cuando pueden ser usados por cualquiera y en un formato que sea fácil de leer para los ordenadores. Los usos son principalmente comerciales - como los datos de GPS de satélites estadounidenses - pero los datos suelen oscilar desde números presupuestarios y estadísticas climáticas y sanitarias a horarios de autobuses y trenes.

Es una revolución que ha sacudido el mundo desarrollado en los últimos años mientras gobiernos y agencias como el Banco Mundial han liberado cientos de miles de datos para ser usados por cualquiera que vea un uso en ellos. Data.gov, una web oficial de EEUU, tiene más de 100.000 grupos de datos, desde calorías de comidas a campos magnéticos en el espacio.

La consultora McKinsey calcula que los datos abiertos podrían sumar hasta 3 billones de dólares a la actividad económica al año - desde listados de rendimiento que ayuden a los padres a encontrar las mejores escuelas a los gobiernos que ahorran dinero facilitando datos presupuestarios y pidiendo a los ciudadanos que propongan ideas para reducir costes.

Todas las aplicaciones, servicios y equipos que recurren a los satélites de GPS generan 9.600 millones de dólares en actividad económica al año sólo en Estados Unidos, según un estudio de 2011.

Pero hasta la fecha los datos abiertos han tenido un impacto limitado en el mundo en desarrollo, donde las autoridades son reacias a la hora de revelar demasiada información, y donde está el asunto de la utilidad: para la mayoría de los habitantes de países en vías de desarrollo, los precios de la propiedad y los horarios de autobús no son prioridades.

Pero las elecciones en Indonesia el mes pasado - una segunda vuelta entre un general caído en desgracia y un exportador de muebles convertido en reformista - subrayaron el poder de los datos abiertos en tándem con un puñado de programadores informáticos, expertos en medios sociales y micromecenazgo.

"Los datos abiertos pueden haber salvado estas elecciones", dijo Paul Rowland, un consultor sobre democracia y gobierno con sede en Yakarta.   Continuación...