Al menos ocho muertos en un accidente en una mina de oro de Sudáfrica

jueves 6 de febrero de 2014 10:40 CET
 

Por Ed Cropley

JOHANNESBURGO, 6 feb (Reuters) - Los equipos de rescate recuperaron el jueves ocho cuerpos y seguían buscando a otro minero desaparecido después de un incendio y un desprendimiento de rocas de una mina de Harmony Gold cerca de Johannesburgo, el peor accidente minero en el país en casi cinco años.

La ministra de Recursos Minerales, Susan Shabangu, ordenó una investigación del incidente en la mina Doornkop, a 30 km al oeste de la ciudad, después de informaciones iniciales que señalaban que el fuego se originó por un pequeño seísmo el martes por la tarde.

"La situación es profundamente lamentable", dijo Shabangu en un comunicado. "Debemos asegurarnos de que hacemos todo lo que podemos para llegar al fondo de lo que provocó este incidente para evitar sucesos similares en el futuro", dijo.

Es el accidente más grave en una mina en Sudáfrica desde que nueve mineros murieran en un desprendimiento de rocas en una mina de platino en julio de 2009. Las acciones de Harmony, la tercera productora sudafricana de lingotes, caían un 3 por ciento al inicio de la sesión.

Los equipos de rescate combatieron el fuego y atravesaron escombros a una profundidad de 1.700 metros para llegar hasta otros ocho mineros que habían logrado escapar a un refugio que contaba con teléfono y otros elementos de supervivencia. fueron llevados a la superficie a salvo.

Las minas de oro de Sudáfrica son las más profundas del mundo y estaban consideradas de las más peligrosos durante la época del apartheid.

Desde el final de los gobiernos de la minoría blanca en 1994, el Ejecutivo, los sindicatos y las empresas han trabajado para mejorar la seguridad, pero 112 personas murieron en 2012, el último año del que hay datos disponibles.

Las operaciones de la mina, que produce casi el 10 por ciento del oro Harmony, están paradas y un parón más largo por asuntos de seguridad podría dañar más a la empresa. (Información adicional de Helen Nyambura-Mwaura. Traducido por Rodrigo de Miguel en la Redacción de Madrid)