Liberado bajo fianza el último activista de Greenpeace detenido en Rusia

jueves 28 de noviembre de 2013 14:56 CET
 

MOSCÚ, 28 nov (Reuters) - Un tribunal ruso concedió el jueves la libertad condicional al último de los 30 activistas de Greenpeace detenidos después de una protesta contra la perforación petrolera en el océano Ártico.

El australiano Colin Russell, de 59 años, será liberado bajo fianza en San Petersburgo cuando se concrete el pago de dos millones de rublos (60.000 dólares), dijo Greenpeace. Los otros 29 detenidos, entre ellos una brasileña y dos argentinos, recibieron el beneficio de la libertad condicional días atrás.

Russell iba en el rompehielos de Greenpeace Arctic Sunrise que la guardia costera rusa abordó por la fuerza el 18 de septiembre, tras una protesta en la que activistas intentaron escalar una plataforma petrolera de la firma estatal Gazprom .

Las 30 personas arrestadas han sido acusadas de vandalismo y podrían pasar hasta siete años en prisión si son declaradas culpables, en un caso que ha provocado duras críticas de Occidente a Moscú.

La justicia rusa había negado la libertad condicional a Russell este mismo mes, pero su apelación ha tenido éxito. Se desconoce cuándo se les permitirá a los acusados no rusos del grupo - que incluye a ciudadanos de 18 nacionalidades - abandonar Rusia.

"Ninguno de nosotros celebrará de verdad hasta que no se les permita regresar a sus casas y se hayan retirado los cargos en su contra", indicó el activista de Greenpeace Ben Ayliffe, parte de la campaña en el Ártico, en un comunicado.

Ayliffe agregó que por ahora permanecerían en San Petersburgo.

La plataforma Prirazlomnaya es el primera petrolífera rusa en el Ártico, donde la producción de recursos de hidrocarburos difíciles de obtener podrían impulsar la economía rusa, muy dependiente de la energía.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha calificado la exploración y desarrollo en el Ártico como una prioridad.

Greenpeace ha calificado los cargos en contra de su activistas de infundados y argumenta que la protesta fue un intento pacífico por llamar la atención sobre los posibles daños medioambientales que conlleva la perforación en esa región. (Traducido por la Mesa de Santiago de Chile; Edición de Teresa Larraz en la Redacción de Madrid)