Coeure, del BCE, no cree que los riesgos de deflación se materialicen en Europa

lunes 25 de noviembre de 2013 09:41 CET
 

Por Leika Kihara y Stanley White

TOKIO, 25 nov (Reuters) - Un alto cargo del Banco Central Europeo dijo que la desaceleración del crecimiento de los precios en Europa probablemente continuará por el momento, pero no pasará a una deflación porque la economía se está recuperando y las expectativas de inflación se mantienen ancladas en torno al 2 por ciento.

El miembro del consejo de administración del BCE Benoit Coeure dijo que la economía de Europa se está estabilizando y el sector bancario se está fortaleciendo, pero que las autoridades tienen que avanzar en las reformas estructurales para reducir el desempleo y fomentar la inversión de las empresas.

Con la inflación de la zona euro en un 0,7 por ciento, muy por debajo de su meta de poco menos del 2 por ciento, varios miembros del BCE han dicho que están abiertos a tomar nuevas medidas para evitar que la presión deflacionaria dañe las perspectivas económicas.

Una ralentización de la inflación en la zona euro llevó al BCE a recortar su principal tasa de refinanciación a un mínimo histórico de un 0,25 por ciento a principios de este mes, pero una minoría más conservadora en el banco votó en contra de esta medida, aumentando las preocupaciones acerca de una división dentro del banco.

"No actuamos porque veíamos el riesgo de que una deflación se materialice en la zona euro", dijo Coeure. "Más bien, actuamos porque queríamos mantener un margen de seguridad suficiente por encima de una inflación de un cero por ciento", explicó.

Debido a que la economía de la zona euro está creciendo de nuevo, la inflación volverá gradualmente a un nivel que esté cerca pero por debajo del 2 por ciento, sostuvo Coeure, pero agregó que la política monetaria por sí sola no puede garantizar una recuperación económica sostenida.

También son necesarias profundas reformas estructurales para elevar la tasa de crecimiento potencial y evitar un círculo vicioso en el que las expectativas bajas de crecimiento lleven a las empresas a retrasar la inversión, lo que contribuiría a lograr un menor crecimiento potencial, dijo. (Traducido por la Mesa de Santiago de Chile; Edición de Raquel Castillo)