22 de noviembre de 2013 / 7:44 / hace 4 años

Industria automóvil España, más que bajos salarios para prolongar boom

* Segundo industria automovilística europea compite contra menores salarios

* Contener salarios es esencial pero no suficiente, dice el sector

* La industria quiere más inversiones en logística

* Fabricas necesitan asegurar futuro expandiendo I+D

Por Sonya Dowsett

MARTORELL, 21 nov (Reuters) - Mientras gran parte de la industria automovilística europea está en apuros, las fábricas españolas están incrementando producción, logrando nuevos modelos y creando puestos de trabajo tras años de recesión.

Pero los fabricantes españoles deben incrementar su inversión en investigación y desarrollo mientras que el Estado necesita mejorar las conexiones de transporte, pese a sus problemas financieros, si España quiere mantenerse como segundo mayor fabricante de coches europeo y superar a rivales con menores costes como la República Checa, dijeron altos cargos de la industria.

Por el momento, al menos, las perspectivas son brillantes. Trabajadores con camisa gris parecen vivir aislados de un mundo exterior donde uno de cada cuatro trabajadores está sin empleo y muchos temen por el suyo.

En la planta de Martorell cerca de Barcelona, la sede de la filial de Volkswagen SEAT en la que la producción se incrementó un 7 por ciento el pasado año, los trabajadores montan cinco modelos diferentes.

“Aquí ni hablan de despidos ni han echado la gente”, dijo Pedro Pastor, empleado de fábrica de SEAT y padre de 30 años, que lleva 10 años en la empresa. “En cambio muchos de mis amigos están en paro, no tienen un trabajo y no lo encuentran.”

Al igual que México se ha convertido en el fabricante de coches para América, España está prosperando en este sector pese a la deprimida economía doméstica al mantener los costes laborales bajos y buscar fuertes mercados europeos.

Los seis años de caída de ventas y los agresivos descuentos en la mayoría de la Europa continental han dañado gravemente los fabricantes de gama media. PSA Peugeot Citroen, que ha sido uno de los más afectados y perdió 5.000 millones de euros el año pasado, dijo el jueves que podría cerrar su línea de montaje de su planta de Mulhouse en el este de Francia a menos que la producción repunte.

Martorell, que monta los modelos estrella de SEAT, el Ibiza y el León, ilustra el robusto momento por el que pasa esta industria en España. El mayor mercado para las exportaciones de España es Francia, que está dando muestras de recuperación en las ventas, seguido de Alemania que evitó lo peor de la crisis de la zona euro y la relativamente boyante Inglaterra.

La industria creo unos 2.400 de trabajo en España en los primeros seis meses entre empresas extranjeras como Ford o incluso Peugeot Citroen que han abierto líneas de producción, invitiendo 3.500 millones de euros en el último año.

Con el desempleo en España en el 26 por ciento, los sindicatos que buscan proteger puestos de trabajo han aceptado prácticas laborales flexibles y congelaciones salariales, que junto los fuertes vínculos a una potente industria de componentes han ayudado a atraer pedidos.

España no tiene fabricantes de coches locales - Volkswagen compró SEAT al Estado en 1986 - pero la industria en general supone el 10 por ciento del PIB y el 9 por ciento de la fuerza laboral.

LOS SINDICATOS MARCAN EL CAMINO

Los salarios de la industria automovilística española se mantienen en la media europea, similares a las cifras que maneja Italia. Sin embargo, los sindicatos han liderado acuerdos como ampliaciones de horario laboral si llega un gran pedido y otorgan días libres cuando la línea de embalaje está más desocupada.

“Tenemos unos sindicatos españoles que están firmando los mejores convenios colectivos de Europa”, dijo el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

Las uniones sindicales han tomado medidas que habrían sido impensables hace pocos años como dobles escalas salariales en las que nuevos empleados reciben menos remuneración por realizar el mismo cometido que antiguos trabajadores.

Muchas de estas medidas, como decidir acuerdos colectivos en cada empresa -en lugar de un convenio para todo el sector-, se han mantenido a salvo en la reforma laboral llevada a cabo por el Gobierno el año pasado.

Las congelaciones salariales han provocado que los sueldos en el sector hayan disminuido por debajo de la inflación en cerca de un dos por ciento en los últimos dos años, según estimaciones de los sindicatos. La media salarial de trabajadores en fábricas se cifra entre los 1.900 y los 2.000 euros al mes, dicen los sindicatos, aún por encima del salario medio español.

Se espera que España siga atrayendo pedidos de fábrica en el sector automovilístico durante los próximos dos años. Las fábricas prevén trabajar al 85 por ciento de su capacidad en 2015, dejando atrás el 68 por ciento de 2012, según la consultora IHS Automotive.

En contraste, las previsiones para las fábricas italianas esperan que operen al 59 por ciento de su capacidad en 2015, comparado con el 48 por ciento alcanzado el año pasado.

Pero los costes laborales representan apenas el diez por ciento del coste del vehículo, por lo que la industria busca un mejor red de carga para permitir que su producción sea exportada más eficientemente a sus grandes mercados.

“La moderación salarial no es suficiente, es indispensable, pero no es suficiente”, dijo Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de la asociación de fabricantes automovilísticos, ANFAC. “Hay que seguir mejorando en logística transporte.”

Comparado con los costes laborales, el transporte de mercancías tiene un peso igual o mayor en España, según la auditora PwC. Eso supone una gran preocupación para un país que exporta cerca del 90 por ciento de su producción automovilística.

Los sucesivos gobiernos españoles han invertido más en el transporte de viajeros para beneficiar a la industria del turismo, como en la red de alta velocidad del AVE, que en el transporte.

“Las infraestructuras en España hasta ahora se han destinado mas al transporte de personas que a transporte de mercancía”, dijo el presidente de Citroen en España, Alfredo Vila, a cuya fábrica sita en Vigo le fue recientemente asignada la producción del nuevo modelo C4 Picasso.

El gobierno ha prometido una inversión de 112 millones de euros en integración de puertos de mar conectados por tren y carretera.

El gasto del Gobierno en infraestructuras públicas cayó un 11 por ciento en los primeros nueve meses de este año -según muestran datos oficiales- comparados con 2012, cuando las cifras de inversión ya alcanzaron un mínimo récord.

ALGO MÁS QUE UNA FÁBRICA

Competidores del sector como la República Checa, donde los costes laborales ascienden a la mitad de los españoles, están más cerca de los principales mercados, incluyendo Alemania. Martorell sigue esperando a que Volkswagen decida si fabrica un nuevo modelo deportivo de SEAT en su planta o en una de su filial checa Skoda.

Según fuentes oficiales, traer el I+D a España haría a la industria menos dependiente de la producción.

Las esperanzas están puestas en un número creciente de españoles en altos cargos de concesionarias, incluyendo el miembro del Consejo y jefe de adquisiciones de Volkwagen, Francisco Javier García Sanz y Jose Vicente de los Mozos, vicepresidente ejecutivo de producción y cadena de suministros en Renault.

“España no puede ser sólo una fábrica”, dijo el experto en la industria del automóvil de PwC, Manuel Díaz. “Algo de I+D tenemos que tener. Porque el I+D lo que te da es una sostenibilidad del producto y te hace crear todo una industria alrededor de la fabricación.”. (Traducido por Andrés González y Daniel Ruiz Editado, Jose Elías Rodríguez)

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