12 de noviembre de 2013 / 6:21 / en 4 años

RESUMEN-EEUU y Reino Unido envían buques de guerra para ayudar en Filipinas

* Portaavión EEUU llegará en 48-72 horas

* Cifra de muertos aumentaría a medida que socorristas accedan a ciudades devastadas

* Se estima que 10.000 personas habrían muerto sólo en Tacloban

* Escenas caóticas en el aeropuerto de Tacloban

* Presidente declara estado de calamidad nacional

Por Andrew R.C. Marshall y Manuel Mogato

TACLOBAN, Filipinas, 12 nov (Reuters) - Estados Unidos envió un portaaviones a Filipinas para ayudar a acelerar las tareas de ayuda después de que un tifón causara unos 10.000 muertos en una sola ciudad del archipiélago asiático, en medio del temor a que la cifra pueda dispararse a medida que los rescatadores van llegando a las ciudades más devastadas.

El portaaviones USS George Washington debería llegar en 48 a 72 horas, según dijo el Pentágono, confirmando una noticia de Reuters.

Un comunicado dijo que la tripulación del George Washington, que transporta unos 5.000 marineros y más de 80 aviones, fue llamado anticipadamente de un permiso para bajar a tierra en Hong Kong y salió alrededor de la 1 pm (05:00 GMT). Otros buques de la Armada de Estados Unidos también se dirigirán a Filipinas, dijo.

Las autoridades filipinas se han visto superadas por la magnitud del tifón Haiyan, uno de los más fuertes de los que hay registro, que golpeó el viernes las islas del centro de Filipinas.

Unas 660.000 personas se han visto desplazadas y muchas no tienen acceso a alimentos, agua o medicamentos, dijo Naciones Unidas.

Los equipos de rescate estaban tratando de llegar el martes a las ciudades y pueblos que quedaron aislados, lo que podría revelar la verdadera magnitud de la pérdida de vidas y la devastación por el desastre.

La llegada del portaaviones estadounidense acelerará la distribución de la ayuda y asegurará que más supervivientes heridos puedan ser evacuados. Otro portaaviones estadounidense, el USS Abraham Lincoln, encabezó una operación de ayuda en la provincia indonesia de Aceh tras el tsunami de 2004 en el océano Índico.

Reino Unido también enviará un buque de su Armada con potabilizadoras de agua de mar y un avión de transporte militar, dijo el primer ministro David Cameron. El HMS Daring dejó Singapur y se espera que llegue en dos o tres días, dijo Steven Lysaght, un responsable diplomático británico.

SE ESPERA QUE AUMENTE CIFRA DE MUERTOS

Las autoridades en Tacloban, que soportó la peor parte de la tormenta, han dicho que la cifra de muertos podría llegar a 10.000 sólo en la ciudad. Existe una gran preocupación para las regiones fuera de Tacloban.

"Creo que lo que más nos preocupa es que hay tantas zonas de las que no tenemos información, y cuando tenemos este silencio, normalmente significa que el daño es aún peor", dijo Joseph Curry de la estadounidense Organización de Servicios de Ayuda Católicos, al programa de NBC "Today", hablando desde Manila.

John Ging, director de operaciones de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, dijo que "muchos lugares están llenos de cadáveres" que deben ser sepultados pronto para evitar el brote de un desastre de salud pública.

"Tristemente estamos esperando lo peor mientras logramos más y más acceso", dijo Ging, hablando ante periodistas en Naciones Unidas en Nueva York.

El presidente Benigno Aquino declaró estado de calamidad nacional y desplegó a cientos de soldados en Tacloban para detener los saqueos. La administración de Tacloban parecía estar sumida en el caos mientras los funcionarios municipales y hospitalarios se concentraban en salvar a sus familias y conseguir alimentos.

CAOS EN EL AEROPUERTO

Dos aviones de carga Air Force C-130 aterrizaron en el aeropuerto de Tacloban el martes temprano, pero descargaron más soldados que suministros de ayuda. Entre las decenas de soldados se encontraba una unidad de las Fuerzas Especiales, lo que subraya las preocupaciones sobre disturbios civiles en una ciudad en la que se ha distribuido poca ayuda.

Las Fuerzas Especiales fueron desplegadas inmediatamente en el aeropuerto para contener a las familias enfadadas y desesperadas que esperaban bajo la lluvia con la esperanza de embarcar en los aviones que regresan a Manila.

"¡Atrás! ¡Vuelvan al edificio!", gritaron militares de la Fuerza Aérea a través de megáfonos, haciendo gestos a la multitud para que volvieran al interior de la terminal dañada. Muchos habían caminado durante horas desde sus casas destruidas en una ciudad portuaria de 220.000 habitantes, llevando sus escasas pertenencias.

Los enfermos, niños y ancianos fueron subidos primero a bordo. Bebés pálidos fueron pasados sobre la multitud y llevados con varias personas heridas. Muchas personas lloraban y rogaban a los funcionarios que los dejaran ir.

Los camiones de ayuda humanitaria han tenido problemas para entrar en la ciudad llena de cadáveres a causa del flujo de personas y vehículos que salían.

Periodistas de Reuters viajaron a la ciudad en un camión de ayuda del Gobierno que era vigilado por soldados con fusiles de asalto. "Es arriesgado", dijo Jewel Ray Marcia, un teniente del Ejército. "La gente está enojada. Están perdiendo el control", agregó. (Información adicional de Rosemarie Francisco y Karen Lema en Manila, Michelle Nichols en Naciones Unidas y Phil Stewart en Washington; Traducido por la Mesa de Santiago de Chile; Edición de Teresa Larraz en la Redacción de Madrid)

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