Crece la ira y la falta ayuda en la ciudad filipina devastada por un tifón

lunes 11 de noviembre de 2013 16:35 CET
 

Por Manuel Mogato y Andrew R.C. Marshall

TACLOBAN, Filipinas, 11 nov (Reuters) - Fuera de una iglesia destruida en la ciudad costera filipina de Tacloban, en una carretera donde a cada lado se pueden ver cadáveres sin recoger y pilas de escombros, hay un cartel escrito a mano que dice "¡Necesitamos ayuda!".

Los suministros de ayuda están llegando a Tacloban tres días después de que el tifón Haiyan, una de las tormentas más poderosas jamás registradas, convirtiera a la una vez vibrante ciudad portuaria de 220.000 habitantes en un vertedero repleto de cadáveres.

El administrador de la ciudad de Tacloban, Tecson Juan Lim, afirma que la cifra de muertos sólo en esa localidad "podría llegar a 10.000".

Al menos una decena de aviones militares de carga estadounidenses y filipinos llegaron a la ciudad el lunes. La Fuerza Aérea filipina dijo que llevó cerca de 60.000 kilos (66 toneladas) de suministros desde el sábado.

Sin embargo, la demanda es enorme y los suministros no están llegando a los que más los necesitan.

"La gente está recorriendo la ciudad, buscando alimentos y agua", comentó el rescatador Christopher Pedrosa.

Los camiones que salen del aeropuerto con ayuda tienen dificultades para entrar en la ciudad debido a la enorme cantidad de vehículos y personas que salen de ella.

En motocicletas, camiones o a pie, la gente llenaba la carretera hacia al aeropuerto, con bufandas sobre sus caras para protegerse del polvo y el hedor de los cadáveres.   Continuación...