El centroizquierda checo gana las elecciones pero tendrá que negociar

sábado 26 de octubre de 2013 17:58 CEST
 

Por Jana Mlcochova y Robert Muller

PRAGA, 26 oct (Reuters) - Los socialdemócratas ganaron las elecciones parlamentarias celebradas en República Checa, según el recuento, pero su líder predijo que afrontan duras negociaciones para formar un nuevo gobierno de coalición ante el bueno resultado de los nuevos partidos de protesta.

Con el recuento casi cerrado al 95 por ciento, los socialdemócratas proeuropeos encabezados por el antiguo ministro de finanzas Bohuslav Sobotka habrían obtenido el 20,8 por ciento de los votos, bastante por debajo del 30 por ciento al que aspiraban.

El nuevo movimiento de protesta y contra la corrupción ANO (Sí, en checo), encabezado por un empresario, quedó segundo con un 18,7 por ciento, mientras que los comunistas obtenían el 15,2 por ciento.

Otros cuatro partidos - entre ellos dos de centroderecha cuya coalición, sacudida por varios escándalos, se hundió en junio, también superaron el límite del cinco por ciento para entrar en el Parlamento.

"Si la Cámara Baja del Parlamento está fragmentada, afrontaremos duras negociaciones para formar gobierno", dijo Sobotka en la televisión checa.

"Los socialdemócratas están preparados para asumir esta dura negociación, y trataremos de formar un gobierno razonable y estable", dijo, añadiendo que está dispuesto a hablar con todos los partidos excepto con los de centroderecha que estuvieron en el anterior Ejecutivo.

Pero el multimillonario dirigente de ANO, Andrej Babis, dijo que no quiere que su partido entre en ninguna coalición, y que de momento no contempla apoyar un gobierno socialdemócrata.

En caso de que saliera adelante, se espera que imponga nuevos impuestos a los bancos, energéticas y grandes ingresos para pagar programas sociales y ayudar a mantener el déficit presupuestario por debajo del límite del 3 por ciento que establece la Unión Europea.

Los socialdemócratas, que estuvieron en el poder por última vez hasta 2006, han dicho anteriormente que querían formar un gobierno de minoría con apoyo parlamentario de los comunistas, herederos del partido que gobernó el país durante décadas y que cayó tras la "revolución de terciopelo" de 1989. Sería su primera participación en el gobierno desde entonces.

Los mercados financieros han ignorado en gran parte los comicios, gracias a la estabilidad económica checa, apoyada en una baja deuda pública y en los costes de financiación más bajos de la Europa emergente, pero podrían verse conmocionados por un resultado incierto y el riesgo de unas negociaciones inestables. (Información adicional de Jason Hovet; Traducido por Teresa Larraz en la Redacción de Madrid)