La Policía lanza gases lacrimógenos en violentas protestas en Grecia

miércoles 25 de septiembre de 2013 21:33 CEST
 

Por Yannis Behrakis y Karolina Tagaris

ATENAS, 25 sep (Reuters) - La policía griega disparó gases lacrimógenos a manifestantes antifascistas que lanzaron cócteles molotov y piedras cerca de la sede en Atenas del partido Amanecer Dorado el miércoles, tras el asesinato de un rapero a manos de un partidario de la agrupación de extrema derecha.

Miles de griegos marcharon hacia las oficinas del partido el miércoles en la mayor muestra de malestar público ante el apuñalamiento de Pavlos Fissas. Unos enfurecidos manifestantes prendieron fuego a contenedores de basura y rompieron ventanas de bancos.

La violencia comenzó después de que decenas de manifestantes encapuchados, algunos con cascos de motocicleta, se escindieran de la marcha inicialmente pacífica a la que la Policía impidió llegar a las oficinas del partido. La Policía persiguió a pequeños grupos de manifestantes por las calles.

Amanecer Dorado es el tercer partido más popular de Grecia y el síntoma más visible del descontento sobre la corrupción estatal y una profunda crisis económica que alimentó la hostilidad hacia los inmigrantes.

Sin embargo, los sondeos realizados desde la muerte del rapero Pavlos Fissas indican que el partido perdió cerca de un tercio de su apoyo entre el público.

Las manifestaciones del miércoles realizadas por estudiantes universitarios, sindicatos laborales y activistas de izquierda en Atenas y la segunda mayor ciudad, Tesalónica, han eclipsado una huelga de 48 horas del sector público en protesta por los despidos exigidos por los prestamistas internacionales de Grecia.

Más de 10.000 personas, algunas con pancartas que decían "Nunca Más Fascismo", y entonando consignas antifascistas, marcharon fuera del parlamento en la central plaza Syntagma, donde grupos de hip-hop realizaron un concierto de conmemoración el mismo día.

La columna de protesta se dirigió después a la sede de Amanecer Dorado, a cinco kilómetros del centro de Atenas.

La muerte de Fissas, de 34 años, desató el malestar en todo el espectro político contra un partido ampliamente considerado neonazi y cuya popularidad parecía inmune a las acusaciones de maltrato y violencia.

Amanecer Dorado rechaza ser calificado como neonazi y cualquier vínculo con el ataque, y dice que es blanco de una caza de brujas después de que el Gobierno empezara los esfuerzos por aplicar la mano dura contra el partido y su supuesta influencia sobre la fuerza policial griega. (Información de Renee Maltezou y Harry Papachristou; Traducido por la Mesa de Edición de Santiago de Chile. Editado por Rodrigo de Miguel)