22 de septiembre de 2013 / 15:09 / en 4 años

ACTUALIZA 1-Merkel busca un tercer mandato en unas apretadas elecciones

(Añade participación)

Por Michelle Martin

BERLIN, 22 sep (Reuters) - Los alemanes votaban el domingo en unas elecciones a las que la canciller, Angela Merkel, llegaba como favorita a un tercer mandato, aunque podría verse obligada a una coalición complicada con sus rivales de izquierdas tras un aumento de los apoyos a un nuevo partido antieuro.

Europa está siguiendo muy de cerca las primeras elecciones en Alemania desde la erupción de la crisis de deuda de la eurozona en 2009. Algunos esperan que Merkel asuma una postura más suave con los estados con más problemas de la UE, como Grecia, si se ve empujada a una llamada gran coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD).

Pero parece poco probable que haya cambios políticos importantes porque el SPD de centro-izquierda, cuyo líder es Peer Steinbrueck, está de acuerdo con la postura de Merkel incluso aunque la acusa de un liderazgo débil.

Los últimos sondeos de opinión muestran que el apoyo al bloque conservador de Merkel - su Unión Demócrata Cristiana (CDU) y la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU) - es de alrededor de un 39 por ciento, unos 13 puntos por delante del SPD, el segundo mayor partido.

Eso garantiza virtualmente que Merkel, cuya firme defensa de los intereses alemanes durante la crisis la ha concedido niveles de aprobación de más del 60 por ciento, seguirá como canciller.

“Voté por la CDU porque son un partido serio y en los últimos ocho años han sacado al país adelante”, dijo el policía Jochen Anders, de 58 años, después de votar en Berlín.

“Han reducido nuestras deudas significativamente, nos han llevado con éxito a través de la euro zona y las crisis financieras y la economía se ha recuperado”, agregó.

Merkel, que creció en la Alemania del Este comunista, ha presidido una economía robusta y un mercado laboral próspero. El estilo “paso a paso” de la canciller de 59 años es criticado en el extranjero como demasiado tímido, pero aplaudido por muchos en casa, donde se le ha llamado “mutti” (mamá) en la campaña.

“Nos va genial en Alemania, no necesitamos ningún cambio”, dijo el comerciante Herbert Wedrich, de 64 años, después de votar en Fráncfort, el centro financiero de Alemania.

El candidato del SPD Steinbrueck, un ex ministro de Finanzas de 66 años, votó en la antigua capital de Alemania Occidental, Bonn.

“Me siento muy bien (...) Ahora finalmente es el momento de que los votantes decidan”, dijo a periodistas.

Se espera que los primeros sondeos de opinión se conozcan a las 6 p.m. (1600 GMT). De los 62 millones de alemanes llamados a votar, de entre una población de 80 millones, alrededor de un tercio se manifiestan indecisos, lo que se suma a la incertidumbre.

La participación era de un 41 por ciento a las 14 horas (1200 GMT), desde el 36 por ciento registrado a la misma hora en las elecciones de 2009.

CONVERSACIONES DIFÍCILES

Merkel quiere continuar con la coalición de centro-derecha con el Partido Liberal Democrático (FDP) que ha liderado los últimos cuatro años, pero estos han visto como su apoyo caía desde el 14,6 por ciento en los comicios de 2009 hasta sólo un 5 por ciento.

Unos malos resultados para el FDP obligarían a Merkel a cortejar al SPD, con quienes gobernó en una coalición de derecha e izquierda entre 2005 y 2009.

El SPD, que perdió votantes después de ese experimento, demandaría un precio alto si acude a las conversaciones, como puestos claves en el gabinete como el Ministerio de Finanzas y la aceptación de partes clave de su programa, como un salario mínimo y un aumento de impuestos para los más ricos.

“Serán las conversaciones de coalición más difíciles hasta ahora”, dijo Frank Decker, investigador político de la Universidad de Bonn.

El comodín de las elecciones será la Alternativa para Alemania (AfD), un partido que nació hace siete meses y que ha aprovechado los temores de los votantes ante el coste de los préstamos de la eurozona, en los que Alemania, la mayor economía de Europa, financia la mayor cuota.

Liderada por un grupo de académicos, abogados y periodistas renegados, la AfD pide un “desmantelamiento ordenado” del euro y dice que los alemanes deberían considerar volver al marco.

Si la AfD supera el umbral del 5 por ciento necesario para entrar en el Parlamento, será el primer partido nuevo en el Bundestag desde 1990 y el único a favor de romper con el euro, la moneda creada en 1990 que ahora comparten 17 países.

“Si al AfD entra en el Parlamento, cambiará el debate sobre el euro en Alemania”, dijo a Reuters un asesor cercano a Merkel.

Hablando ante 4.000 seguidores el sábado en Berlín, Merkel parecía conocer ese riesgo.

“Un euro estable no es sólo bueno para Europa, es crucial para Alemania también”, dijo Merkel. “Garantiza nuestro bienestar y nuestros trabajos”.

Incluso si Merkel consigue preservar su gobierno de centro-derecha con el FDP, probablemente tenga que gobernar con una mayoría mucho más pequeña en el Bundestag y lidiar con una cámara alta liderada por el SPD que podría bloquear las leyes importantes.

Independientemente de su coalición, se enfrenta a desafíos importantes en un nuevo mandato, como el cambio de la energía nuclear a las renovables, aliviar la crisis demográfica o explicar su visión sobre Europa, que podría haber pasado la fase más aguda de su crisis pero que todavía está afectada por la recesión y el desempleo. (Información adicional de Erik Kirschbaum y Stephen Brown; Traducido por Raquel Castillo en la Redacción de Madrid)

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