China invertirá 242.000 millones para expandir banda ancha a todo el país

miércoles 18 de septiembre de 2013 17:03 CEST
 

SINGAPUR, 18 sep (Reuters) - China planea invertir dos billones de yuanes (242.000 millones de euros) para mejorar su infraestructura de banda ancha para el 2020, con la meta de poder brindar acceso online a casi toda su población, dijo el miércoles un viceministro.

El Gobierno está tratando de mejorar la conectividad inalámbrica y de línea fija en todo el territorio chino, hogar de la mayor cantidad de usuarios de teléfonos móviles del mundo pero donde solo un 45 por ciento de la población tiene acceso a Internet.

La inversión de China en banda ancha podría beneficiar a los productores globales de equipamiento de redes como Ericsson y Alcatel-Lucent, así como a actores locales como Huawei Technologies Co Ltd y ZTE Corp .

"Nuestra red 3G tiene que cubrir ciudades y pueblos y, al mismo tiempo, tenemos que poner el 4G en uso comercial extendido", dijo Shang Bing, viceministro de Información e Industria, en una entrevista publicada en el sitio web oficial del Gobierno chino: www.gov.cn.

Shang indicó que el Gobierno tiene la intención de mejorar la velocidad promedio de banda ancha a 20 Mbps (megabytes por segundo) en las ciudades chinas para 2015, una cifra menor de la que disfrutan actualmente los usuarios en Hong Kong y Singapur.

En la China rural, donde la penetración de Internet es muy baja, las velocidades de banda ancha alcanzarían los 4 Mbps para 2015, informó el responsable.

La estrategia de banda ancha de China garantizará que la cantidad de usuarios de 3G y LTE se incremente a 1.200 millones para el 2010, cuatro veces la cifra actual, dijo Shang.

El Gobierno pretende aumentar el número de usuarios de banda ancha en 25 millones y el de usuarios de fibra óptima en 35 millones en 2013, según el estatal Centro de Información de Redes de Internet de China.

Tres empresas operan actualmente los servicios de banda ancha de China: China Mobile, China Telecom y China Unicom. (Información de Lee Chyen Yee en Singapur y Paul Carsten en Pekín.Traducido por la Mesa de Santiago de Chile; Edición de Emma Pinedo)