El pragmatismo guía la política ante otro ascenso independentista catalán

martes 10 de septiembre de 2013 09:59 CEST
 

Por Julien Toyer

MADRID, 10 sep (Reuters) - Los independentistas catalanes celebrarán el miércoles su fiesta nacional con manifestaciones y peticiones renovadas para separarse de España - pero los dirigentes de ambos bandos están mostrando que preferirían la negociación a la confrontación.

Cientos de miles de catalanes planean formar una cadena humana de 400 kilómetros a lo largo de la comunidad, desde Castellón hasta la frontera con Francia.

Unirán sus manos en una fila continua a las 17:14 hora local, para recordar la derrota de las fuerzas catalanas el 11 de septiembre de 1714 ante Felipe V después de un asedio de 13 meses a Barcelona.

Los manifestantes buscan reforzar su lucha por la secesión después de que el 11 de septiembre del año pasado se celebrasen multitudinarias marchas a favor de la independencia. Esa oleada de fervor separatista llevó al presidente de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, a comprometerse a celebrar un referéndum en 2014.

Pero este año las cosas podrían ser diferentes para la región de 7,6 millones de habitantes, tradicionalmente rica pero ahora con problemas de dinero.

Doce meses después de una doble disputa sobre la consulta y el intento de Cataluña para tener más autonomía fiscal, Mas y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, han señalado que están dispuestos a hablar.

Rajoy dijo el viernes que esperaba que se pudiesen hacer "cosas razonables" con Cataluña y que estaba dispuesto a continuar con las conversaciones que iniciaron en secreto en agosto.

Horas antes, Mas había dicho que no convocaría un referéndum a menos que tuviese luz verde del Gobierno central, y que incluso podría retrasarlo hasta 2016.   Continuación...