La policía turca se enfrenta a los manifestantes y desaloja Taksim

miércoles 12 de junio de 2013 11:07 CEST
 

Por Nick Tattersall y Ayla Jean Yackley

ESTAMBUL, Turquía, 12 jun (Reuters) - Antidisturbios turcos persiguieron durante la noche a grupos de manifestantes, consiguiendo despejar la céntrica plaza de Taksim, en Estambul, convertida en el símbolo de dos semanas de protestas contra el primer ministro Recep Tayip Erdogan.

Al amanecer, la plaza Taksim, llena de restos de las barricadas derribados con las excavadoras, estaba casi desierta y los taxis la cruzaban por primera vez desde que comenzaron los disturbios. Varios cientos de personas seguían en una acampada en el parque Gezi, adyacente a la plaza.

Erdogan, que repetidamente ha calificado a los manifestantes de "gentuza", iba a reunirse el miércoles con un grupo de figuras públicas para abordar las protestas. Con la misma dialéctica combativa que le granjeó el cariño de los votantes por primera vez hace 10 años, el martes dijo ante sus simpatizantes que no se "arrodillará" y que "este Tayip Erdogan no cambiará".

Estados Unidos, que en el pasado ha destacado a la Turquía de Erdogan como un ejemplo de democracia musulmana que podría extenderse a otros países en Oriente Próximo, expresó su preocupación sobre los sucesos en Turquía e instó al diálogo entre Gobierno y manifestantes.

"Creemos que la estabilidad a largo plazo de Turquía, la seguridad y la prosperidad están mejor garantizadas defendiendo las libertades fundamentales de expresión, reunión y asociación, y unos medios libres independientes", dijo la portavoz de la Casa Blanca Caitlin Hayden.

Erdogan, no obstante, ha acusado cada vez más a fuerzas extranjeras, medios internacionales y especuladores de los mercados de avivar el conflicto e intentar socavar la economía del único país de mayoría musulmana de la OTAN.

También ha ejercido una fuerte presión sobre los medios, y siete periódicos llevaban la semana pasada el mismo titular que afirmaba que Erdogan, y no los manifestantes, garantizaban la democracia.

  Continuación...