La Caixa confía mantener control de su banco con menos del 50%

viernes 1 de febrero de 2013 14:38 CET
 

BARCELONA, 1 feb (Reuters) - La Caixa confía en seguir manteniendo el control de su negocio bancario incluso con una participación inferior al 50 por ciento cuando se vea obligada por ley a convertirse en una fundación, dijo el viernes el presidente de Caixabank, Isidro Fainé.

"La participación futura de La Caixa (en Caixabank) estará en función de las necesidades que tengamos, de entrada el número de accionistas irá aumentado, somos el octavo banco de Europa y cualquier día podremos tener una participación menor de la que tenemos hoy", dijo Fainé.

La Caixa, que ostenta en la actualidad más de un 70 por ciento del capital de Caixabank, tiene la obligación de convertirse en una fundación bancaria y, dependiendo del porcentaje del banco que ostente, estará obligada a realizar dotaciones a un fondo de reservas.

"Un día, La Caixa podría tener el 40, el 30 por ciento, el x por ciento, hipótesis que no puedo contestar ahora, pero eso no quita para que podamos seguir manteniendo el control", dijo Fainé que no quiso aportar más detalles antes de la celebración de una asamblea de la Caixa a mediados de este año en el que se analizará la nueva propuesta de reforma de las cajas de ahorros.

Según el anteproyecto de ley sometido a consulta pública hasta el 7 de febrero, las refundadas cajas de ahorros tendrán que convertirse en fundaciones para poder ejercer el control de su actividad bancaria.

Se entiende por fundación bancaria a aquella que mantenga una participación en una entidad de crédito de al menos un 10 por ciento del capital.

Según el anteproyecto de ley sometido a audiencia pública, estarán obligadas a convertirse en fundaciones bancarias aquellas entidades cuyos activos superen los 10.000 millones de euros o cuya cuota en el mercado de depósitos dentro de su comunidad autónoma supere al 35 por ciento.

Salvo las cajas de Ontinyent y Pollença, las demás cajas no convertidas en bancos se encuentran en esta situación.

Tras el estallido de la crisis financiera internacional en 2007 -- en España se agudizó a partir de 2009 --, las cajas se convirtieron en el centro de las miradas de los inversores internacionales debido a la injerencia de los políticos en su gestión de gobierno que llevó en algunos casos a la toma de decisiones sin criterios financieros.   Continuación...