31 de enero de 2013 / 17:08 / hace 5 años

Un informe de la ONU dice que Israel debe retirar a sus colonos

* Israel rechazó cooperar con la investigación

* La ONU describe los asentamientos como “anexión progresiva”

* Israel rechaza el texto, la OLP le da la bienvenida

Por Stephanie Nebehay

MADRID, 31 ene (Reuters) - Investigadores de derechos humanos de Naciones Unidas pidieron el jueves a Israel que detenga la expansión de asentamientos y retire a los casi medio millón de colonos de la ocupada Cisjordania, diciendo que esta práctica podría suponer un proceso legal y un posible crimen de guerra.

Un comité de tres miembros de la ONU dijo que las empresas privadas deberían dejar de trabajar en los asentamientos si su trabajo afecta negativamente a los derechos humanos de los palestinos, e instó a los estados miembros a asegurar que sus empresas respetan los derechos humanos.

“Israel debe detener las actividades en asentamientos y ofrecer un remedio adecuado, raudo y efectivo para las víctimas de violaciones de derechos humanos”, dijo Christine Chanet, juez francesa que dirigió el estudio, en una rueda de prensa.

Los asentamientos infringen la Cuarta Convención de Ginebra al impedir la transferencia de población civil a territorio ocupado y podría suponer un crimen de guerra dentro de la jurisdicción de la Corte Penal Internacional, según el informe de Naciones Unidas.

“Transferir a la población propia a un territorio ocupado está prohibido porque es un obstáculo al ejercicio del derecho a la autodeterminación”, dijo Chanet.

Todos los estados miembros de Naciones Unidas deben cumplir su deber dentro de la ley internacional sobre asentamientos, añadió. “Hemos subrayado la responsabilidad de los estados porque los hechos que denunciamos son conocidos. El problema es que nadie hace nada al respecto”.

En una carta a Naciones Unidas enviada en diciembre, los palestinos acusaron a Israel de planear lo que describieron como nuevos crímenes de guerra al expandir los asentamientos después de que los palestinos lograran el reconocimiento de facto como estado miembro, y dijeron que Israel debe rendir cuentas.

Israel no ha cooperado con la investigación lanzada el pasado marzo por el Consejo de Derechos Humanos para estudiar el impacto de los asentamientos en el territorio, incluyendo en Jerusalén Este. Israel dice que la ONU tiene un perjuicio en su contra, y defiende la política de asentamientos aludiendo a lazos históricos y bíblicos con Cisjordania.

El Ministerio israelí de Exteriores rechazó rápidamente el informe como “contraproducente y desafortunado”. Los palestinos dieron la bienvenida al texto, diciendo que reivindica su lucha contra Israel.

“La única manera de resolver todos los asuntos pendientes entre Israel y los palestinos, incluyendo el asunto de los asentamientos, es a través de negociaciones directas sin condiciones previas. Medidas contraproducentes, como el informe que tenemos ante nosotros, sólo socavarán los esfuerzos por encontrar una solución sostenible al conflicto israelí-palestino”, dijo el portavoz del Ministerio, Yigal Palmor.

Pero Hanan Ashrawi, alto cargo de la OLP, dijo a Reuters en Ramala: “Esto es increíble. Nos alienta extremadamente esta evaluación ejemplar y franca de las violaciones israelíes”.

Los investigadores independientes de la ONU entrevistaron a más de 50 personas que llegaron a Jordania en noviembre para testificar sobre la tierra confiscada, el daño a su medio de vida -incluyendo olivares- y violencia por parte de colonos israelíes, según el informe.

“La misión cree que la motivación tras esta violencia y la intimidación contra los palestinos, así como sus propiedades, es expulsar a la población local de su tierra y permitir que los asentamientos se expandan”, dijo.

El texto señala que los asentamientos “llevan a una anexión progresiva que impide el establecimiento de un estado palestino contiguo y viable y socava el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación”.

Desde 1967 se han establecido 250 asentamientos en Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este, donde viven unos 520.000 colonos, según el informe de la ONU. Los asentamientos impiden el acceso de los palestinos a agua y tierras de cultivo. (Información de Stephanie Nebehay en Ginebra; información adicional de Ori Lewis en Jerusalén y Noah Browning en Ramala)

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below