Disney busca dar vida a sus juguetes en móviles y tabletas

martes 8 de enero de 2013 19:47 CET
 

Por Ronald Grover

LOS ANGELES, 8 ene (Reuters) - Los juguetes de Walt Disney se venden en todo el mundo. Ahora, los niños también pueden encontrarlos en una aplicación virtual.

El gigante de los medios se está uniendo al fabricante de juguetes JAKKS Pacific y a Patrick Soon-Shiong, el hombre más rico de Los Angeles, para producir una nueva línea de productos, con un ingenioso giro tecnológico diseñado para vincular los objetos de las tiendas que los niños se llevan a casa con los conocidos personajes animados de Disney.

"DreamPlay", desarrollado por la compañía de Soon-Shiong y JAKKS, opera a través de una aplicación que puede ser descargada tanto en los dispositivos Apple como en los teléfonos inteligentes y tabletas que funcionan con el sistema Android, de Google.

Cuando la cámara del dispositivo enfoca cualquier juguete específicamente diseñado para operar con DreamPlay, genera una de las miles de animaciones predeterminadas que aparece en la pantalla del dispositivo y parece desplegarse en el mundo real.

Con la atención de los espectadores puesta en la pantalla de la tableta o del smartphone, las hadas parecen deslizarse dentro y fuera de un edificio, criaturas animadas comienzan a tocar instrumentos musicales y personajes fantásticos saltan sobre el teclado de un piano de juguete.

Disney, que concedió licencias para el uso de sus personajes con la tecnología DreamPlay, y sus socios esperan que los niños acepten la propuesta, que busca extender la vida de los juguetes. Pero aún está por ver si el concepto demuestra ser más que una novedad y es capaz de cautivar la frágil atención de los niños.

Los asistentes a una demostración de JAKKS fueron sorprendidos con una versión animada de Sebastian, el popular cangrejo de la película "La Sirenita" de Disney, que aparece en la pantalla de un iPad segundos después de que la cámara de la tableta enfoque unos tambores de juguete.

El cangrejo animado se lanza sobre los tambores y empieza a tocar una canción en la pantalla, en una imagen en la que ambos elementos parecen compartir la misma escena. (Información de Ronald Grover; Traducción de la Mesa de Santiago de Chile; Edición de Teresa Medrano en la Redacción de Madrid)