El tratado global de telecos rechazado por EEUU aportará pocas novedades

sábado 15 de diciembre de 2012 17:29 CET
 

Por Matt Smith

DUBÁI, 15 dic (Reuters) - El tratado internacional de telecomunicaciones firmado el viernes por 89 países de total de 144 tendrá poco impacto en el funcionamiento de las operadoras o en cómo los consumidores naveguen por Internet o realicen llamadas en todo el mundo cuando entre en vigor en 2015.

Pero el enconado debate sobre el tratado y el rechazo de un buen número de países a firmarlo, incluyendo a Estados Unidos y gran parte de Europa, han puesto de manifiesto una profunda división en la comunidad internacional.

Un bloque liderado por Estados Unidos abogó por un enfoque de no intervención sobre Internet, mientras que Rusia, China y gran parte de África y Oriente Próximo buscaron una mayor supervisión gubernamental del ciberespacio.

Cerca de 150 naciones se reunieron en Dubái, bajo los auspicios de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), para actualizar un conjunto de normas de telecomunicaciones que se remontan a 1988, antes de que Internet y los teléfonos móviles transformaran las comunicaciones. Su incapacidad para encontrar un consenso podría ser el anuncio de una nueva lucha sobre el ciberespacio.

"El mundo seguirá existiendo y los países seguirán cooperando del mismo modo que lo han hecho durante décadas", dijo Paul Budde, director general de BuddeCom consultoría con sede en Sydney. "Sin embargo, han trazado claramente una línea que marca hasta donde creen ellos que la UIT puede llegar en cuanto a regulaciones sobre Internet".

Al igual que en la versión anterior, el Reglamento Internacional de Telecomunicaciones fija unas orientaciones sobre cuestiones técnicas tales como la forma en la que las operadoras intercambian sus servicios en las llamadas internacionales.

Los países que firmaron el tratado se supone que deben guiarse por sus principios, aunque éstos no tengan fuerza de ley.

Los usuarios de países que bloquean cierto contenido seguirán con la misma versión de Internet, mientras que las operadoras de telecomunicaciones sentirán poco impacto en su día a día porque los costes de las llamadas internacionales se deciden a través de contratos comerciales entre ellas.

No obstante, funcionarios de la UIT realizaron el viernes una interpretación optimista de la cumbre, la intención de muchos de los países que aún no han firmado el tratado es hacerlo una vez que hayan consultado con sus respectivos parlamentos. Sin embargo, los intentos fallidos por parte de algunos Estados miembros de ampliar significativamente las competencias de la UIT en Internet han debilitado a la organización de 147 años de antigüedad.

"La UIT no se convertirá en irrelevante, pero trató de reclamar parte del control sobre Internet sin ser este su mandato", dijo un delegado europeo que pidió no ser identificado. "Vio una oportunidad, pero tanto el éxito como la maldición de la UIT es que no puede promover nada, sino que depende de los Estados miembros. Algunos querían que se ampliara el mandato y otros dijeron que no". (Información adicional de Leila Abboud en París; Traducido por Pablo Rodero)