¿Son las mujeres líderes menos corruptas? No, pero lo reorganizan todo

martes 4 de diciembre de 2012 15:49 CET
 

Por Stella Dawson

WASHINGTON, 4 dic (Reuters) - Es casi una frase hecha el que la llegada al poder de más mujeres es una buena manera de luchar contra la corrupción. Las mujeres, dice el argumento, son menos propenss a aceptar sobornos o poner su beneficio personal por delante del interés general.

Pero ¿es eso cierto?

Aunque muchos se encrespan ante la sugerencia de que las mujeres son el "sexo débil", considerando este axioma simplista e incluso sexista, cada vez más investigaciones apuntan a que el ascenso de las mujeres puede realmente ayudar a combatir la corrupción

Un examen más profundo muestra que la conexión entre sexo y corrupción es más complejo que lo que sugiere el estereotipo.

No es que las mujeres sean más puras que los hombres o inmunes a la codicia. Por el contrario, lo que ocurre al parecer es que las mujeres tienen más probabilidades de ascender a posiciones de poder en sistemas políticos abiertos y democráticos, y esas sociedades suelen ser menos tolerantes con el delito, incluido el abuso de poder y el desvío de fondos públicos.

"No se trata de cambiar a que haya más mujeres en política y decir 'ah, eso cambiará todo'", dijo Melanne Verveer, embajadora de EEUU para asuntos mundiales de la mujer.

"Se trata de cambiar el desequilibrio entre los sexos y entonces podremos hacer un trabajo mejor a la hora de abordar los problemas. Por lo que podemos deducir, se puede decir que esto tendría un efecto saludable".

Así que puede que no sea una causa directa, pero la evidencia anecdótica parece apoyar la idea de que con más mujeres en cargos públicos la calidad del gobierno mejora, y con ello, la corrupción cae.   Continuación...