27 de noviembre de 2012 / 16:43 / en 5 años

ACTUALIZA 1-Detractores de Mursi se enfrentan con la policía en Cairo

* La manifestación de Tahrir, prueba para la oposición

* Izquierdistas, liberales y otros quieren que se derogue tratado (Amplía con enfrentamientos, comentarios)

Por Tom Perry y Edmund Blair

EL CAIRO, 27 nov (Reuters) - Opositores al presidente egipcio, Mohamed Mursi, chocaron con la policía el martes cuando miles de manifestantes presionaron aún más a los islamistas para que anulen un decreto que, según afirman, amenaza al país con una nueva era de autocracia.

La policía lanzó gases lacrimógenos contra jóvenes que tiraban piedras en calles aledañas a la Plaza Tahrir de El Cairo, el centro de la revuelta que derrocó a Hosni Mubarak el año pasado.

También se produjeron protestas en Alejandría, Suez, Minya y ciudades del Delta del Nilo.

Un manifestante de 52 años murió tras inhalar el gas, la segunda víctima mortal desde que Mursi anunció la semana pasada el decreto que expande sus poderes e impide desafíos legales a sus decisiones.

La protesta convocada por grupos de izquierda, liberales y socialistas marca una escalada en la peor crisis desde las elecciones en junio del brazo político de los Hermanos Musulmanes y expone las divisiones entre los islamistas en el poder y sus opositores.

Algunos manifestantes han acampado en la plaza Tahrir desde el viernes y la violencia se agudizó en todo el país, incluyendo una localidad al norte de El Cairo donde un joven miembro de los Hermanos Musulmanes perdió la vida en escaramuzas el domingo.

Otro centenar de personas han resultado heridas.

La medida de Mursi también desató una rebelión entre los jueces y golpeó la confianza en una economía que lucha por recuperarse de dos años de agitación.

Los opositores de Mursi lo acusan de comportarse como un faraón moderno. Estados Unidos, un gran benefactor del Ejército egipcio, ha expresado su preocupación, temiendo más turbulencias en un país que tiene un crucial tratado de paz con Israel.

Mursi ha defendido su decreto como un esfuerzo por acelerar reformas y completar la transición democrática. Sus opositores dicen que muestra que el mandatario tiene instintos dictatoriales.

“El pueblo quiere derrocar al régimen”, gritaron los manifestantes, repitiendo frases usadas en el levantamiento contra Mubarak.

“No queremos una dictadura otra vez. El régimen de Mubarak era una dictadura. Tuvimos una revolución para tener justicia y libertad”, dijo Ahmed Huseini, de 32 años

La manifestación fue una muestra de fuerza de la oposición no islamista, cuyos fraccionados grupos se unieron por la crisis. Los bien organizados islamistas vencieron consistentemente a partidos más laicos en elecciones realizadas desde que Mubarak fue derrocado en febrero de 2011.

Algunos eruditos de la prestigiosa mezquita y universidad al Azhar se unieron a las manifestaciones del martes, lo que demuestra que Mursi y sus partidarios han alienado a algunos musulmanes más moderados.

PARLAMENTO Y CONSTITUCION

Mursi abandonó formalmente a los Hermanos Musulmanes cuando asumió su mandato y afirmó que sería un presidente para todos los egipcios, pero aún es miembro de su partido Libertad y Justicia.

El decreto emitido el jueves amplió los poderes de Mursi y protege sus decisiones de revisión judicial hasta la elección de un nuevo Parlamento, prevista para el primer semestre de 2013.

Human Rights Watch ha dicho que el texto le da más poder a Mursi del que tenía la junta militar a la que sucedió en el mando del país.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, observó que los jueces están en contra del decreto. Sin embargo, dijo al periódico austríaco Die Presse: “También he notado que Mursi quiere resolver el problema en un diálogo. Lo alentaré a que siga haciendo eso”.

En un intento por suavizar las tensiones con los jueces indignados por su medida, Mursi aseguró al máximo tribunal del país que los fragmentos de su decreto sobre la inmunidad de sus decisiones se aplicarán sólo en temas de importancia “soberana”.

Aunque eso debería limitarlo a temas como declaraciones de guerra, algunos expertos dicen que hay margen para una interpretación más amplia.

Pero no ha habido una retirada de otros elementos del decreto, incluyendo una estipulación de que el órgano dominado por islamistas que redacta la nueva Constitución esté protegido de acciones legales.

Con su legitimidad popular minada por la salida de la mayoría de sus miembros no islamistas, la asamblea afronta una serie de casos en la corte de parte de denunciantes que sostienen que se formó de manera ilegal.

El nuevo sistema de Gobierno detallado en la Constitución es uno de los temas en el corazón de la crisis.

“El presidente debe colocar a un lado sus delirios y dar el único paso capaz de desactivar la crisis: cancelar la declaración despótica”, escribió el comentarista y activista liberal Amr Hamzawy en su columna en el periódico al-Watan.

Mursi emitió el decreto el 22 de noviembre, un día después de que su Gobierno ganara elogios internacionales por mediar el fin de ocho días de violencia entre Israel y Hamas en Gaza.

El mandatario egipcio ha dicho en reiteradas oportunidades que el decreto sólo estará en vigor hasta que se elija un nuevo Parlamento, algo que podría suceder una vez que la Constitución sea redactada y aprobada en un referendo popular. (Traducido por la Mesa de Santiago de Chile; Editado por Inmaculada Sanz)

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