La sanidad pública madrileña celebra una huelga general de 48 horas

lunes 26 de noviembre de 2012 11:12 CET
 

MADRID, 26 nov (Reuters) - Los trabajadores de la sanidad pública madrileña comenzaron el domingo por la noche una huelga de 48 horas para exigir la retirada del plan de sostenibilidad que pretende imponer el Gobierno autonómico, que según los convocantes supone una "privatización encubierta" de la sanidad, además de la pérdida de más de 1.000 puestos de trabajo.

Desde las 22:00 horas del domingo, unos 75.000 trabajadores de todas las áreas, tanto sanitarias como no sanitarias, están convocados a unos paros en los que se respetarán los servicios mínimos contra unas medidas que implican la externalización de los servicios no sanitarios de varios hospitales de reciente construcción, además de la implantación del euro por receta en Madrid.

La consejería de Sanidad madrileña ha defendido los recortes como una forma de dar viabilidad a la sanidad pública, mientras las autoridades competentes llevan a cabo recortes para cumplir con los estrictos criterios de déficit impuestos por Bruselas en un país afectado por una profunda crisis económica.

"Entendemos que el Gobierno de la Comunidad de Madrid aprovecha la actual crisis económica para adoptar medidas que afectan a lo más profundo del sistema sanitario público y son la antesala de un cambio radical que tiene como objetivo la destrucción del actual Servicio Madrileño de Salud", dijeron en un comunicado de los sindicatos convocantes SATSE, UGT, CCOO AMYTS, CSIT y USAE.

Los sindicatos han anunciado otras dos jornadas de paro para el 4 y 5 de diciembre.

Los profesionales sanitarios madrileños que se suman a la huelga sostienen que las medidas suponen una agresiva privatización de la Sanidad madrileña, dinamitando las condiciones laborales de los profesionales sanitarios y sustituyendo la gestión del sistema sanitario público por la gestión de empresas privadas con ánimo de lucro.

"Creemos que la sanidad pública es un bien que mantenemos todos los ciudadanos con nuestros impuestos y por tanto no se le puede vender", dijo Ana Isabel Díaz, pediatra de un centro de atención primaria, en declaraciones a Reuters.

Díaz sostuvo que el plan que pretende imponer el Gobierno autonómico abre la puerta a que las empresas privadas comiencen a gestionar centros sanitarios, lo que repercutiría en la pérdida de calidad asistencial de los pacientes.

"Creemos que la gestión se puede mejorar, pero eso se puede hacer perfectamente desde la sanidad pública", agregó Díaz, que aseguró que los profesionales sanitarios han presentado diversos planes estratégicos al Gobierno autonómico y que estos no han sido tenidos en cuenta.   Continuación...