Nueva York lucha por volver a la normalidad tras Sandy

lunes 5 de noviembre de 2012 09:01 CET
 

Por Edith Honan y Claudia Parsons

NUEVA YORK, 5 nov (Reuters) - Una semana después de que el huracán Sandy causó estragos en la ciudad de Nueva York y sus alrededores, las escuelas estaban listas para reabrir sus puertas el lunes y se espera que la vida vuelva lentamente a la normalidad para muchos, pero cerca de dos millones de personas aún no cuentan con energía eléctrica.

Cientos de miles de viajeros se enfrentan a un viaje frustrante a la ciudad, en momentos en que el transporte público sigue siendo irregular. El servicio en muchas líneas ferroviarias se redujo y el metro está funcionando a un 80 por ciento de su capacidad normal.

Los desafíos eran más graves para decenas de miles de personas que no pueden regresar a sus hogares y muchos más que viven sin electricidad o calefacción. Además, se espera para mediados de semana una fuerte tormenta que generará temperaturas extremadamente bajas, lluvias y vientos.

El alcalde Michael Bloomberg dijo el domingo que entre 30.000 y 40.000 personas en Nueva York tenían necesidad de albergue.

El huracán Sandy dejó 69 muertos en el Caribe antes de girar hacia el norte y golpear a la costa este de Estados Unidos el lunes pasado, con vientos de 130 kilómetros por hora (kph) y una enorme marea de tormenta. El número de muertos en Estados Unidos se ha elevado a 113 como mínimo.

La mayoría de las escuelas de Nueva York abrirían sus puertas el lunes, aunque algunas aún no tienen energía eléctrica y otras están siendo utilizadas como albergues.

También aumenta la preocupación de que los votantes desplazados por Sandy no puedan llegar a las mesas electorales el día de las elecciones el martes. Decenas de centros de votación fueron inutilizados por la subida récord de las aguas en Nueva York y Nueva Jersey.

Nueva Jersey ha dicho que permitirá a las personas desplazadas por Sandy que voten por correo. En Nueva York, unos 143.000 votantes serán reasignados a sitios de votación diferentes. Ambos estados son normalmente victorias fáciles para los demócratas. (Escrito por Claudia Parsons. Traducido por la Mesa de Santiago de Chile; Edición de Emma Pinedo)