Fuerzas del Gobierno sirio se retiran de pueblo estratégico - activistas

viernes 2 de noviembre de 2012 14:04 CET
 

BEIRUT, 2 nov (Reuters) - Las fuerzas sirias leales al presidente Bashar el Asad se retiraron de la última base que dominaban cerca del pueblo norteño de Sarakeb, lo que debilita aún más su capacidad de combatir a los rebeldes en la ciudad más grande del país, Alepo, dijo el viernes un grupo activista.

Sarakeb está dividida por dos carreteras importantes que conducen a Alepo, y la retirada complicará más la posibilidad de las fuerzas del Gobierno de reforzar y abastecer esa importante ciudad del país, donde han estado luchando con los rebeldes por el control desde fines de julio.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, afín a la oposición, dijo que las tropas se retiraron de Alwees, al noroeste de Sarakeb, dejando el pueblo y las zonas aledañas "completamente fuera del control de las fuerzas del régimen".

Sarakeb, ubicada 50 kilómetros al sudoeste de Alepo, se ubica en la intersección de la principal autovía que une el norte y el sur de Siria -y que conecta Alepo con la capital Damasco- y otra carretera que vincula a la importante ciudad con la ciudad portuaria de Latakia, en el Mediterráneo.

En momentos en que están en manos de los rebeldes áreas rurales de Alepo y de la frontera norte que limita con Turquía tras 19 meses de conflicto, la pérdida de Sarakeb dejaría a la ciudad de Alepo aún más aislada de los bastiones de Asad en el sur del país.

Cualquier convoy que use las carreteras desde Damasco o el Mediterráneo sería vulnerable a ataques rebeldes. Esto obligaría al Ejército a emplear caminos rurales más pequeños o enviar los suministros por una peligrosa autovía en Al-Raqqa, al este, según el director del Observatorio, Rami Abdelrahman.

La entidad dijo el jueves que los rebeldes habían atacado tres posiciones militares alrededor de Sarakeb, causando la muerte de al menos 28 soldados -y como mínimo ocho de ellos a sangre fría-, de acuerdo a imágenes publicadas en Internet.

La oficina de derechos humanos de Naciones Unidas dijo el viernes que, si bien aún deben verificarse, las imágenes difundidas parecen constituir un crimen de guerra que debería ser juzgado.

"Como otros videos de este tipo, es difícil verificarlos inmediatamente en términos de localización y quién está involucrado. Necesitamos examinar esto cuidadosamente. Será analizado con cautela", dijo el portavoz de derechos humanos de la ONU, Rupert Colville, en conferencia de prensa.   Continuación...