DATOS-¿Por cuánto tiempo se prolongará la importación de petróleo de Venezuela?

lunes 27 de octubre de 2014 18:35 CET
 

Por Marianna Párraga
    CARACAS, 24 oct (Reuters) - Petróleos de Venezuela (PDVSA)
confirmó que importará crudos livianos para usarlos como
diluyentes del crudo extrapesado que produce, una medida que si
bien le ahorrará costos a la estatal, también evidencia retrasos
en sus principales metas de extracción. 
    PDVSA recibió el sábado en el terminal de Jose el primer
embarque con hasta 2 millones de barriles de crudo argelino
Saharan Blend y ya contrató otros tres cargamentos de este crudo
y de petróleo ruso Ural. Este último llegará en noviembre a la
refinería Isla que opera la estatal en Curazao.
    PDVSA dijo que las importaciones serán "ocasionales",
especialmente en la víspera de una parada en noviembre del
mejorador de crudo Petrocedeño, con capacidad para procesar
270.000 barriles por día (bpd) de extra pesado y operado además
por la noruega Statoil y la francesa Total. 
    Pero la decreciente producción de los crudos más ligeros que
antes eran usados como diluyentes y largas demoras en la
construcción de seis nuevos mejoradores en la Faja del Orinoco,
la principal zona de extracción en Venezuela, sugieren que las
compras podrían no ser solo una estrategia de corto plazo. 
    PDVSA adquirió condensados nigerianos a finales de 1990
mientras se construían los primeros mejoradores en el país, pero
las compras se detuvieron cuando el último de ellos se inauguró
en el año 2000. Esta vez la petrolera no ha informado por cuánto
tiempo se mantendrán las importaciones.
    La siguiente es una lista de metas que PDVSA tendría que
alcanzar para detener la compra de crudo foráneo, según
analistas y expertos consultados por Reuters: 

    NUEVOS MEJORADORES
    Según las condiciones que estableció PDVSA cuando lanzó una
ronda pública de ofertas en 2010 para escoger a los socios que
participarían en nuevos proyectos de extracción en el Orinoco,
los mejoradores debían estar erigidos para el año 2016. 
    Empresas italianas, rusas, chinas y vietnamitas están
involucradas en seis de estos emprendimientos desde hace cuatro
años, pero todos enfrentan retrasos significativos,
particularmente en los proyectos de mejoramiento. 
    Un ejecutivo de uno de los nuevos desarrollos dijo a Reuters
que la ingeniería de detalle de la mayoría de estos mejoradores
se está iniciando este año y tomará por lo menos dos años más
terminarlas. La construcción comenzaría después de esa fase.
    "Los mejoradores serán construidos, pero no estarán listos
antes de 2019", dijo la fuente que solicitó el anonimato. 
    Una vez construidas, estas instalaciones permitirán a PDVSA
aumentar su capacidad de mejoramiento de crudo extrapesado a 1,8
millones de barriles de crudo por día (bpd), desde los 600.000
bpd actuales y, de esa forma, prescindir de las importaciones.  
    La compañía también planea instalar "despojadores de nafta",
instalaciones más sencillas y baratas que permitirían ahorrar
costos mediante la reutilización de la nafta que se usa para
transportar el crudo. 
    
    INCREMENTO PRODUCCIÓN DE LIVIANOS
    El bombeo de crudos livianos y medianos cayó 37,5 por ciento
en Venezuela desde 2004 para llegar a 1,1 millones de bpd el año
pasado, según números de PDVSA. En ese mismo período, la
producción de crudos más pesados creció más de 60 por ciento.
    Cada barril extraído de la Faja necesita algún tipo de
diluyente para ser transportado y exportado. La nafta
normalmente ejerce ese rol para llevar el crudo hasta los
mejoradores, pero cuando estos no trabajan a plena capacidad o
están en mantenimiento es necesario usar crudo liviano para
generar mezclas de exportación. 
    Seis nuevos proyectos de la Faja iniciaron extracción a
partir del 2013, pero aún no hay mejoradores listos para
procesar esos crudos. La producción conjunta es de unos 18.000
bpd según cálculos independientes, lejos de la meta de 47.000
bpd trazada para este año. 
    PDVSA tiene la responsabilidad de proveer el diluyente
necesario para mezclar todo el extrapesado que sale del Orinoco
durante la fase de producción temprana. Había estado utilizando
su propia nafta, pero en medio de la crisis que se desató en
2012 con una explosión en su principal refinería, Amuay,
recurrió a la costosa compras de nafta en el mercado abierto. 
    La estatal dice que la diferencia entre el precio del barril
de crudo y uno de nafta puede llegar a 30 dólares, por lo que
importar nafta ya no es una buena decisión de negocios para una
compañía con problemas de flujo de caja. Además, la
disponibilidad de otros diluyentes es limitada. 
    Sustituir la nafta importada por crudo o refinados locales
no es una cuestión de meses o pocos años. Las reservas de crudos
medianos y ligeros han caído un 10 por ciento desde 2004 debido
a la poca atención de PDVSA a campos maduros, dicen expertos. 
    Se necesita la inversión masiva de recursos, conocimiento y
tiempo para revertir la declinación de estos crudos, añadieron.
    
    ACTUALIZACIÓN RED REFINACIÓN
    PDVSA prevé desde 2005 ampliar y modernizar su complejo
refinador para elevar su capacidad de procesamiento desde los
1,3 millones de bpd actuales, pero la mayoría de los proyectos
no se han terminado, limitando su absorción de crudos pesados. 
    Además, el severo accidente en Amuay causó severos daños en
el complejo más grande de Venezuela, el Centro de Refinación
Paraguaná (CRP, que desde entonces trabaja por debajo del 80 por
ciento de su capacidad de 955.000 bpd. 
    La refinería Cardón, vecina de Amuay, es una de las mayores
productoras de nafta pesada del país, usada principalmente como
diluyente para los crudos extrapesados, pero frecuentes paradas
imprevistas y la obsolecencia de las instalaciones obligan a
PDVSA a importar la mayor parte de la nafta que necesita. 
    PDVSA anunció esta semana la actualización de un plan de
inversiones para sus refinerías que prevé la inversión de 
20.000 millones de dólares para ampliar su capacidad un 20 por
ciento, pero dio detalles sobre los plazos.
    La modernización de las refinerías permitiría a la empresa
contar con diluyentes de respaldo para sus crudos.
 

 (Traducido al español por Corina Pons. Editado por Mónica
Vargas)