Sangrienta región productora de esquisto en México, paralizada mientras Texas vive "boom" petrolero

viernes 13 de junio de 2014 20:25 CEST
 

Por David Alire Garcia

NUEVO LAREDO, México, 12 jun (Reuters) - Basta con pasearse por la polvorienta región justo al sur de la frontera con Estados Unidos para entender las dificultades que enfrenta México a la hora de capitalizar el "boom" del esquisto en América del Norte.

En Texas, miles de pozos trabajan sin cesar para producir volúmenes récord de hidrocarburos no convencionales como shale oil y shale gas, transformando pueblos como Carrizo Springs en localidades pujantes.

Del lado mexicano, los sanguinarios cárteles de la droga recorren las regiones sin explotar, dejando un rastro de cadáveres. Los relativamente pocos pozos convencionales operados por la gigante estatal Pemex y contratistas cierran durante la noche como medida de seguridad.

Pero el creciente crimen, aunque dramático, es sólo uno de los muchos obstáculos que impiden el arranque de un "boom" de esquisto mexicano, que aún se ve a muchos años de distancia.

"El crimen organizado sí es un costo operativo de seguridad que van a estar vigilando las empresas", dijo Alberto Islas, jefe de la consultoría Risk Evaluation, con sede en Ciudad de México.

Los cadáveres baleados de las víctimas de la guerra entre pandillas del narco se apilan en la ciudad de Reynosa, en Tamaulipas, el corazón de una de las regiones más ricas en depósitos de shale en el país, y donde cientos de soldados han sido desplegados en las últimas semanas.

Desde abril se han reportado decenas de asesinatos en la ciudad de 600,000 habitantes, en medio de una guerra entre el Cartel del Golfo y sus rivales, Los Zetas. La lista de muertos incluye a un agente de inteligencia y el jefe de los guardaespaldas del gobernador del estado se ha visto implicado.

"Tenemos que renovarnos o morir", dijo Federico Alanis, el propietario de un negocio familiar de aluminio en Reynosa.   Continuación...