Naciones emergentes deberán ser capaces de controlar flujos de capital: estudio

sábado 24 de agosto de 2013 19:22 CEST
 

Por Pedro da Costa

JACKSON HOLE, EEUU, 24 ago (Reuters) - Los países de mercados emergentes pueden verse afectados por las enormes fluctuaciones de inversiones y por lo tanto deben desarrollar herramientas para controlar los flujos de créditos, o de lo contrario se arriesgarán a perder la independencia de sus políticas monetarias, indicó un estudio divulgado el sábado.

Estas conclusiones fueron presentadas en el simposio anual de la Reserva Federal de Kansas City realizado en Jackson Hole y pusieron de relieve el impacto global de las medidas económicas no convencionales de los grandes bancos centrales del mundo, incluyendo Estados Unidos.

Muchos países, como Brasil e India, recientemente han experimentado olas de liquidaciones de sus monedas, vinculadas en parte a las expectativas de que la Fed empiece a recortar pronto el ritmo de sus masivas compras de bonos del Tesoro.

El estudio presentado en Jackson Hole destaca un cambio en el pensamiento económico convencional, que suele respaldar el libre flujo de dinero entre los países, sin considerar las consecuencias.

"Se necesitan políticas macroprudenciales para restaurar la independencia de la política monetaria en las naciones emergentes", escribió Helene Rey, profesora de London Business School. "Estas pueden sustituir los controles de capital, aunque si no son suficientes, también se pueden considerar los controles de capital", indicaron.

Eso, indicó el estudio, se debe a que las naciones con tipos de cambio de libre flotación, la práctica dominante en el mundo, estarían renunciando a su control sobre las tasas de interés y la generación de crédito a partir de fuentes fuera de su dominio.

"Las políticas monetarias independientes son posibles si - y sólo si - se manejan las cuentas de capital, directa o indirectamente, a través de políticas macroprudenciales", sostuvo Rey. Estas medidas pueden tener varias formas, incluyendo esfuerzos para restringir el aumento del crédito en áreas particulares de la economía.

Terrence Checki, vicepresidenta ejecutiva de la Reserva Federal de Nueva York, quien estuvo a cargo de comentar el documento, rechazó la noción de que los bancos centrales de las naciones ricas deban prestar más atención a los efectos colaterales de sus políticas.

La funcionaria indicó que, en línea con la percepción tradicional de la Fed, la política monetaria debería apuntar a objetivos domésticos.

"No está claro que podamos controlar muy bien los ciclos financieros con la política monetaria", aseveró. (Reporte de Pedro Nicolaci da Costa. Editado en español por Marion Giraldo)