CORREGIDO-RESUMEN 3-Gobierno de EEUU está al borde de una paralización por disputa en el Congreso

martes 1 de octubre de 2013 07:46 CEST
 

(Corrige para aclarar cargo de representante Steny Hoyer)
    Por David Lawder y Thomas Ferraro
    WASHINGTON, 30 sep (Reuters) - El Gobierno de Estados Unidos
se encontraba al borde de una paralización financiera el lunes,
mientras el Congreso seguía  inmerso en una batalla entre los
partidos por el presupuesto derivada de los intentos de los
republicanos de frenar la reforma de salud promovida por el
presidente Barack Obama.
    Mediciones sobre el gasto iban y venían entre la Cámara de
Representantes -con mayoría republicana- y el Senado -liderado
por los demócratas- cada vez con mayor rapidez y sin señales de
algún tipo de compromiso.
    Con la ley que financia miles de actividades de rutina del
Gobierno cerca de su plazo límite para ser aprobada -la
medianoche del lunes-, los representantes republicanos insistían
en que la medida de financiamiento incluya una postergación del
programa de salud conocido como "Obamacare", sabiendo que el
Senado de mayoría demócrata la rechazará.
    Con pocas horas por delante, la Cámara una vez más incorporó
la postergación del "Obamacare" al proyecto de financiamiento.
En respuesta, el Senado rechazó por tercera vez en la semana esa
propuesta y la medida retornó a la Cámara.
    Un cierre financiero dejaría intactas algunas funciones
esenciales como la seguridad nacional, pero recortaría
fuertemente los recursos de muchas agencias regulatorias y
suspendería las tareas de hasta un millón de trabajadores
federales.
    Ninguno de los partidos quería quedarse con la medida de
financiamiento en sus manos a la medianoche por temor a ser
señalado como el culpable de la no aprobación, lo que derivó en
una especie de juego de la papa caliente por segunda semana.
    Una anticipada revuelta de los republicanos moderados de la
Cámara se esfumó cuando el presidente de la Cámara de
Representantes, John Boehner, hizo peticiones personales con
varios de ellos para que lo respalden en una votación clave,
dijo el congresista Peter King, de Nueva York.
    "John dijo: 'Esto va a funcionar. Confíen en mí'", declaró
King, uno de los pocos republicanos moderados de la Cámara que
rechazó el pedido y votó "no".
    De todos modos, Boehner prevaleció en la votación por
225-204.
    Después de que Boehner hiciera sus peticiones, el
representante demócrata Steny Hoyer, encargado de la disciplina
del partido en la Cámara baja, le pidió que permitiera una
votación de una extensión simple de fondos federales sin ningún
agregado de Obamacare.
    "Te reto a que lo hagas", afirmó Hoyer, confiado de que una
medida así obtendría el apoyo de ambos partidos. "Dejemos
trabajar a la democracia", agregó.
    
    "UNA LLAVE EN EL ENGRANAJE"
    En la tarde del lunes, Obama se mostró resignado a un cierre
financiero y apareció en la sala de prensa de la Casa Blanca
para reiterar que la paralización sería el error de el "ala de
extrema derecha" del Partido Republicano, haciendo referencia al
conservador grupo Tea Party.
    El presidente también aseguró que los pobres y ancianos
seguirían recibiendo cheques de beneficio en caso de un cierre
financiero, aunque aclaró que muchas otras funciones del
Gobierno se suspenderían, lo que implica "una llave en el
engranaje de nuestra economía".
    Aunque destacó que aún se puede evitar una paralización
parcial del Gobierno y acusó a los republicanos de la Cámara de
Representantes de fabricar una crisis que podría dañar a la
economía y a los ciudadanos de todo el país. 
    "Una paralización tendrá un impacto económico real muy
fuerte en la gente de inmediato", dijo Obama a periodistas en la
Casa Blanca. 
    Si no se llega a un acuerdo para ampliar el financiamiento,
las agencias y los programas federales se verían obligados a
paralizar total o parcialmente sus funciones por primera vez en
17 años.
    La paralización se prolongará hasta que las cámaras del
Congreso superen sus diferencias, lo que puede tomar días o
semanas.
    Los republicanos dicen que el lanzamiento del martes de los
nuevos intercambios de seguros de salud del Gobierno causarán un
aumento en las primas y desalentarán a las empresas en la
contratación de nuevos trabajadores.
    El estancamiento no es un buen augurio para el siguiente
enfrentamiento político por el aumento de la capacidad del
Gobierno para endeudarse, que puede tener consecuencias mucho
mayores.
    Si no hay un acuerdo para aumentar el límite de
endeudamiento de 16,7 billones de dólares para mediados de
octubre, Estados Unidos podría verse forzado a incumplir algunas
de sus obligaciones, perjudicando a su economía y enviando
réplicas por todo el mundo.
    Los estadounidenses están divididos en torno a si el
financiamiento para el programa de salud de Obama debería estar
vinculado a las medidas sobre las operaciones del Gobierno. Sin
embargo, la mayoría culpará a los republicanos si se produce el
cierre el martes, según una nueva encuesta de Reuters/Ipsos.
    Las acciones estadounidenses cerraron el lunes en baja. Las
pérdidas fueron amplias y generales y el descenso se aceleró en
el final de las operaciones. 
    El promedio industrial Dow Jones cayó 128,57 puntos,
o un 0,84 por ciento, a 15.129,67 unidades, mientras que el
índice Standard & Poor's 500 bajó 10,20 puntos, o un 0,60
por ciento, a 1.681,55 unidades.  
    El Nasdaq Composite retrocedió 10,12 puntos, o un
0,27 por ciento, a 3.771,48 unidades. 
    
    

 (Reporte adicional de Richard Cowan y Caren Bohan. Editado en
español por Rodrigo Charme y Damián Pérez)