Una biografía revela la extraña vida del primer actor de Drácula

sábado 10 de mayo de 2008 13:38 CEST
 

BERLÍN (Reuters) - El primer actor en encarnar para el cine el mito de Drácula, Max Schreck, realizó una actuación tan extraña que incluso algunos críticos llegaron a preguntarse si el interprete era un vampiro de verdad. Sin embargo, desde su muerte, poco se había hecho para resucitar su reputación.

Schreck es recordado mayoritariamente por interpretar al terrorífico conde vampiro Orlok en el clásico del cine mudo del director F.W. Murnau "Nosferatu: A Symphony of Horror", estrenado en 1922. Esta fue la primera versión cinematográfica de la novela de Bram Stoker "Drácula".

El resto de su carrera ha sido injustamente olvidada, según el escritor alemán Stefan Eickhoff, quien escribió lo que ha definido como la primera biografía de Schreck.

"Quien espere descubrir a un vampiro estará decepcionado, pero se van a encontrar con un actor talentoso y versátil", contó Eickhoff.

En 1953, el crítico griego Adonis Kyrou preguntó a modo de broma en su libro "Le Surrealisme au Cinema" si el actor era verdaderamente un vampiro y esta idea se mantuvo e inspiró con posterioridad otra película. Después de años de investigación, la biografía de Eickhoff entrega una crónica detallada de la vida de Schreck.

El libro titulado "Max Schreck: Gespenstertheater" (Teatro Fantasmal) se publicará este año.

Schreck falleció de una insuficiencia cardíaca a los 56 años, y fue enterrado en una sencilla tumba sin adornos en las cercanías de Berlín, donde nació en 1879.

En 1999 E.Elias Merhige dirigió la película "La sombra del vampiro", donde Willem Dafoe interpreta a un Schreck que resulta ser un verdadero vampiro contratado para protagonizar "Nosferatu".

A diferencia de Bela Lugosi y Christopher Lee, protagonistas en otras versiones de Drácula, Schreck nunca retomó el rol y pasó la mayor parte del resto de su carrera en pequeños papeles, alejado del género de terror.

/Por Dave Graham/.*.