Los jóvenes españoles buscan refugio de la crisis en el bohemio Berlín

miércoles 27 de febrero de 2013 13:39 CET
 

BERLÍN (Reuters) - Encuentran difícil el idioma y los locales tan fríos como el clima, pero para los jóvenes españoles Berlín se ha convertido en un lugar popular en el que huir de la crisis económica que vive su país.

La famosa escena del cabaret de la capital alemana la convirtió en la meca de los bohemios en los años 20 y 30 y, durante la Guerra Fría, la ciudad dividida se convirtió en un imán para la cultura juvenil alternativa y las estrellas del rock.

Cuando cayó el Muro de Berlín, los anarquistas entraron en propiedades abandonadas del este, luego llegó el aburguesamiento, pero el ambiente de vanguardia aún prolifera y ha atraido a miles de españoles, deseosos de escapar del desempleo rampante en su país.

"No hemos visto el sol en tres meses, y la gente puede parecer distante, pero Berlín es también un lugar donde la vida no gira sólo en torno al trabajo y puedes conocer a artistas, actores y directores de cine", dice Diego Ruiz del Árbol, ingeniero de tecnología de la información de 32 años y asesor de contenido web, que vive en Berlín.

El número de españoles en Berlín ha crecido a 11.473 en 2011 desde los 8.223 del año anterior. Las llegadas a Alemania desde España, Italia, Grecia y Portugal, los países de la eurozona más afectados por la crisis de deuda, casi se doblaron el año pasado.

Los europeos del este llegan a un ritmo más rápido, pero tienden a dirigirse a zonas industriales de Alemania con escasez de trabajo, mientras que los españoles prefieren Berlín, donde no hay tanto empleo pero que cuenta con una vibrante vida cultural.

El Café Colectivo es uno de los nuevos puntos de reunión para los jóvenes españoles en Friedrichshain, cerca del famoso mercado ambulante en Boxhagener Platz. Ofrece queso manchego, chorizo, paella, fútbol español y la posibilidad de conversar y hacer amigos en su idioma.

Su propietario, Dimitri Grigorov, de origen búlgaro pero formado en Barcelona, es un ex estudiante de arte de 31 años convertido en trabajador de la construcción que acabó en Berlín en 2008, comenzó fregando platos en bares y terminó abriendo su propio café.

"La crisis en España va a peor, pero en Berlín, si vienes con la apertura de mente adecuada, la ciudad te abre sus puertas", dice. "Conozco a muy pocas personas que se hayan marchado", añade.   Continuación...

 
Encuentran difícil el idioma y los locales tan fríos como el clima, pero para los jóvenes españoles Berlín se ha convertido en un lugar popular en el que huir de la crisis económica que vive su país. La famosa escena del cabaret de la capital alemana la convirtió en la meca de los bohemios en los años 20 y 30 y, durante la Guerra Fría, la ciudad dividida se convirtió en un imán para la cultura juvenil alternativa y las estrellas. En la imagen, Dimitri Nikolaev Grigorov un búgaro que creció en Barcelona posa en su café del distrito Friedrichshain de Berlín, el 7 de enero de 2013. REUTERS/Thomas Peter