Los partos de madres adolescentes continúan disminuyendo en EEUU

domingo 17 de febrero de 2013 17:50 CET
 

(Reuters) - Nuevas cifras de Estados Unidos revelan que la cantidad de bebés de madres adolescentes disminuyó a niveles récord en 2011.

Además, menos mujeres tuvieron hijos entre los 20 y 29 años, pero los nacimientos aumentaron en las mujeres de alrededor de 40 años.

"La economía empeoró, lo que seguramente es un factor que influye en las decisiones personales de tener hijos", dijo el autor principal del estudio, Brady Hamilton, especialista en estadística de los CDC. "Las mujeres deben pensar 'Ahora, no es un buen momento (...) Esperemos un poco más'".

Pero, según opinó, las mujeres de más edad suelen tener más seguridad laboral y saben que pueden seguir esperando si quieren quedarse embarazadas.

En Pediatrics, los autores publican que los partos de madres adolescentes cayeron un 8 por ciento entre 2010 y 2011. En ese período, el 3 por ciento de las mujeres de entre 15 y 19 años tuvo hijos.

El equipo calculó que en las dos últimas décadas podrían haber nacido 3,6 millones más de bebés de madres de ese grupo de edad, si la tasa de natalidad no hubiese disminuido desde su máximo en 1991.

En el otro extremo, la tasa de nacimientos en las mujeres de entre 35 y 39 años aumentó un 3 por ciento en 2010. En 2011, el 4,7 por ciento de las mujeres de 30 y el 1 por ciento de las mujeres de 40 tuvieron bebés.

Otros resultados de las estadísticas vitales demostraron una reducción continua de los nacimientos prematuros o de bebés pequeños y ninguna variación de la tasa de mortalidad infantil.

Las madres negras e hispanas continuaron siendo más propensas que las blancas a tener un bebé prematuro, aunque la tasa de esos partos se redujo en todas las etnias. La mortalidad infantil fue dos veces más alta en los bebés de madres negras que en los bebés de mujeres blancas.   Continuación...

 
Nuevas cifras de Estados Unidos revelan que la cantidad de bebés de madres adolescentes disminuyó a niveles récord en 2011. En la imagen, de 12 de enero, una mujer embarazada. REUTERS/Michaela Rehle