Las acusaciones cruzan Europa en el caso de la carne de caballo

viernes 15 de febrero de 2013 21:10 CET
 

CASTELNAUDARY, Francia/ÁMSTERDAM (Reuters) - Acusaciones, desmentidos y amenazas de demandas se cruzaban el viernes en Europa, conforme comerciantes de carne, procesadores de comida, vendedores y gobiernos rechazaban la responsabilidad por la carne de caballo hallada en cada vez más preparados de ternera en todo el continente.

En Francia, vendedores al por mayor y autoridades intercambiaban acusaciones, mientras se retiraban más productos de la venta en Reino Unido, Alemania, Austria y Noruega. La policía registró fábricas en varios países, y la fiscalía holandesa acusó de fraude a un proveedor de carne de su país.

Las autoridades irlandesas informaron además del hallazgo de carne de caballo en unas hamburguesas de vacuno suministradas a los hospitales de Irlanda del Norte.

No se ha informado de que alguien haya caído enfermo por comer carne de caballo en el mes que ha pasado desde que se identificó por primera vez en unas hamburguesas de vacuno en Irlanda, pero las pruebas de un etiquetado incorrecto generalizado y las revelaciones sobre un complejo mercado en el que los productos recorren la zona de mercado único han dañado la confianza de los europeos en la comida que pueden poner en el plato.

Los gobiernos se ven presionados para actuar y explicar los fallos en los controles de calidad, mientras los supermercados, cadenas de comida rápida y fabricantes de precocinados luchan por salvar su reputación, y algunos por su propia supervivencia, en medio de un torbellino de titulares llamativos que juegan con la aversión de algunos países por comer caballo.

Una empresa cárnica francesa, acusada por el Gobierno francés de vender carne de caballo como de ternera a sabiendas, respondió airadamente el viernes acusando a los ministros de llegar a conclusiones apresuradas mientras sus empleados temían por su medio de vida.

"Este veredicto al que han llegado los ministros (...) ha condenado a muerte a 300 familias", dijo el director de publicidad de la empresa Spanghero, Christophe Giry, refiriéndose a sus 300 empleados.

"Los políticos y todo el mundo nos están utilizando como chivos expiatorios", añadió. "Necesitan encontrar una cabeza de turco".

"Creo que el Gobierno ha ido demasiado rápido", dijo a su vez el jefe de la compañía, Barthelemy Aguerre, al día siguiente de que los ministros dijeran que Spanghero no podía desconocer que la carne barata que estaba importando de Rumanía era caballo, y no ternera.   Continuación...

 
Acusaciones, desmentidos y amenazas de demandas se cruzaban el viernes en Europa, conforme comerciantes de carne, procesadores de comida, vendedores y gobiernos rechazaban la responsabilidad por la carne de caballo hallada en cada vez más preparados de ternera en todo el continente. En la imagen del 15 de febrero se puede ver a Barthelemy Aguerre, presidente del productor francés de carne Spanghero, responsabilizado por las autoridades francesas de etiquetar carne de caballo como ternera. en el exterio de su oficina en Castelnaudary, en el suroeste de Francia. REUTERS/Jean-Philippe Arles