Carne de caballo británica enviada a Francia tendría antiinflamatorios

jueves 14 de febrero de 2013 14:49 CET
 

LONDRES (Reuters) - La Agencia británica de Estándares de los Alimentos (FSA, por sus siglas en inglés) dijo que seis caballos sacrificados en Reino Unido que dieron positivo por el fármaco fenilbutazona fueron exportados a Francia y podrían haber entrado en la cadena alimentaria humana.

La fenilbutazona, conocida como bute, es un medicamento antiinflamatorio indicado para el alivio del dolor en caballos de competición, pero está prohibido en animales destinados a consumo humano por sus potenciales efectos adversos.

El regulador alimentario británico dijo el jueves que está reuniendo información sobre los seis animales muertos enviados a Francia y que trabajará con las autoridades francesas para localizarlos.

La FSA dijo que había comprobado 206 reses de caballo entre el 30 de enero y el 7 de febrero, de los que ocho dieron positivos por el medicamento.

Dijo que los seis enviados a Francia fueron sacrificados por LJ Potter Partners en Stillman's (Somerset) Ltd en la localidad de Taunton, en el oeste de Inglaterra. Los otros dos no dejaron el matadero High Peak Meat Exports, en Nantwich, en el noroeste de Inglaterra, y ya han sido eliminados.

La FSA estableció las pruebas de todos los cadáveres de caballos el 30 de enero, ante el creciente escándalo de la carne equina.

El asunto salió a la luz por primera vez el 15 de enero, cuando unos análisis de rutina de las autoridades irlandesas descubrieron carne de caballo en hamburguesas de carne de vacuno hecha por empresas en Irlanda y Reino Unido y vendido en supermercados como Tesco, el mayor minorista británico.

La preocupación aumentó la semana pasada, cuando la unidad británica del grupo de comida congelada Findus comenzó a retirar su lasaña de carne de vacuno asesorado por su suministrador francés, Comigel, después de que los análisis mostraran concentraciones de carne equina de entre el 60 y el 100 por 100.

Las revelaciones, que se están extendiendo a un número creciente de países, procesadores y minoristas, han planteado preguntas incómodas sobre la seguridad de la cadena alimentaria europea y llevado a los gobiernos a enviar una alerta a toda la Unión Europea.

El mismo jueves, un informe parlamentario británico sobre el asunto dijo que los hallazgos hasta ahora de carne de caballo en productos vendidos como carne de vacuno son probablemente "la punta del iceberg".

 
La Agencia británica de Estándares de los Alimentos (FSA, por sus siglas en inglés) dijo que seis caballos sacrificados en Reino Unido que dieron positivo por el fármaco fenilbutazona fueron exportados a Francia y podrían haber entrado en la cadena alimentaria humana. Imagen del 14 de febrero de un carnicero francés colocando carne de caballo en su carnicería en el casco antiguo de la ciudad de Niza, en el sur del país. REUTERS/Eric Gaillard