El Papa pide apoyo tras su decisión de renunciar

miércoles 13 de febrero de 2013 12:42 CET
 

CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) - El papa Benedicto XVI, en sus primeras declaraciones públicas tras anunciar que se convertiría en el primer pontífice en siglos que renuncia al cargo, dijo el miércoles que era consciente de la gravedad de su decisión pero estaba seguro de que no perjudicaría a la Iglesia.

"Continúo rezando por mí, por la Iglesia y por el futuro papa", dijo en unas declaraciones improvisadas al comienzo de su audiencia general semanal, una de las últimas apariciones públicas antes de su dimisión el 28 de febrero.

El Papa, que parecía fuerte, fue interrumpido varias veces por sonoros aplausos por parte de los cerca de 8.000 fieles y turistas que abarrotaron la vasta sala de audiencias.

En unas breves y preparadas declaraciones que recordaron a las que dejaron estupefactos a los cardenales cuando anunció su decisión el lunes, el Papa dijo que Dios continuaría guiando a la Iglesia porque ésta era mucho más que su líder terrenal.

"Tomé esta decisión en completa libertad por el bien de la Iglesia después de rezar durante un largo tiempo y examinar mi conciencia ante Dios", dijo.

Dijo que fue, "muy consciente de la gravedad de este acto pero al mismo tiempo también de la disminución de su fuerza física y espiritual que (el papado) requiere".

Benedicto XVI dijo que estuvo apoyado por "la certeza de que la Iglesia pertenece a Cristo, quien continuaría guiándole y nunca dejaría de ayudar a través de la oración".

Dijo que "sentía casi físicamente" el cariño y la amabilidad que había recibido desde que anunció la decisión.

El miércoles, la Misa de Miércoles de Ceniza que originalmente estaba prevista para que se celebrara en un pequeña iglesia de Roma, se trasladó a la Basílica de San Pedro para que pudiera asistir más gente.

A menos que el Vaticano cambie el programa del Papa, será su última misa pública.

 
El papa Benedicto XVI, en sus primeras declaraciones públicas tras anunciar que se convertiría en el primer pontífice en siglos que renuncia al cargo, dijo el miércoles que estaba seguro de que Dios y la fe mantendrían a la Iglesia católica pese a las dificultades. En la imagen, el Papa saluda a los fieles en el Vaticano el 13 de febrero de 2013. REUTERS/Stefano Rellandini