El comercio de la carne de caballo, expuesto por un escándalo

lunes 11 de febrero de 2013 14:09 CET
 

LONDRES (Reuters) - A medida que los ciudadanos británicos descubren que pueden haber estado comiendo caballo que fue importado como ternera, y los ministros culpan a una "conspiración internacional", este nuevo escándalo ha expuesto el oscuro laberinto a través del cual la comida llega a las mesas europeas.

Los titulares escabrosos muestran las diferencias culinarias respecto a la carne de caballo en Reino Unido y su etiqueta de delicia en otras partes de Europa. Pero mientras las gobiernos reducían los riesgos sanitarios, el mayor impacto podría sufrirse en la confianza de los consumidores hacia los sistemas de etiquetado y control de calidad de la UE después de que se hayan dado amenazas previas en la cadena alimentaria.

A medida que van surgiendo detalles de la compleja red de mataderos e intermediarios entre ganaderos y supermercados en toda Europa, Francia y Reino Unido han prometido castigar a quienes sean hallados responsables de vender carne de caballo como de ternera.

Dado que se necesitan análisis de ADN para identificar los dos tipos de carne, minoristas y fabricantes de alimentos procesados se quejan de haber sido engañados por los proveedores, y una firma francesa señaló a Rumanía.

"Se trata de una conspiración contra la opinión pública", dijo el ministro británico de Agricultura, Owen Paterson. "Tengo cada vez más el sentimiento de que se trata realmente de un caso de conspiración criminal internacional".

El primer ministro británico lo ha calificado de "muy sorprendente".

Sumándose a las preocupaciones están las muestras de que alguna carne de caballo puede contener una sustancia llamada bute - un analgésico antiinflamatorio habitual para los caballos de carreras pero prohibido en animales destinados a consumo humano.

El organismo alimentario de Reino Unido dijo que estaba comprobando si la carne de caballo exportada desde Reino Unido contenía fenilbutazona. Añadió que cinco de esos animales se vendieron en el extranjero el año pasado y se lo había comunicado a organismos extranjeros. Los medios franceses dijeron que los caballos llegaron allí.

Una firma afectada por el escándalo de la carne de caballo en Reino Unido, la firma de congelados Findus, dijo que iba a retirar su lasaña de ternera tras hallar que incluía carne de caballo. Su proveedor francés, Comigel, dijo que la carne en cuestión procedía de Rumanía, miembro de la UE.   Continuación...

 
A medida que los ciudadanos británicos descubren que pueden haber estado comiendo caballo que fue importado como ternera, y los ministros culpan a una "conspiración internacional", este nuevo escándalo ha expuesto el oscuro laberinto a través del cual la comida llega a las mesas europeas. En la imagen, una lasaña de Findus retirada por la existencia en ella de trazas de caballo . Foto tomada el 8 de febrero de 2013. REUTERS/Chris Helgren