Los furtivos matan 11.000 elefantes en Gabón en menos de una década

miércoles 6 de febrero de 2013 15:59 CET
 

LIBREVILLE (Reuters) - Cazadores furtivos han matado a más de 11.000 elefantes en el Parque Nacional Minkebe de Gabón desde 2004, según dijo el miércoles el gobierno de Gabón, una masacre avivada por la creciente demanda de marfil en Asia.

El boscoso país del centro de África alberga en torno a la mitad de los aproximadamente 100.000 elefantes de bosque que quedan en el mundo, la especie más pequeña de elefante y perseguida por los tratantes de marfil por sus colmillos más duros y rectos.

Un estudio realizado por el Gobierno de Gabón junto con grupos ecologistas como el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF, en sus siglas en inglés) y la Sociedad de Conservación de la Vida Salvaje descubrió que dos tercios de los elefantes de bosque del Parque Minkebe -unos 11.100 ejemplares- habían sido masacrados desde 2004.

"Si no invertimos esta situación rápido, el futuro de los elefantes en África se verá comprometido", dijo Lee White, secretario ejecutivo de la agencia de parques nacionales de Gabón, en un comunicado difundido por la presidencia del país.

La demanda de marfil para su uso en joyería o artículos decorativos está creciendo rápidamente en Asia. Los ecologistas dicen que la creciente influencia e inversión china en África ha abierto más camino al tráfico ilegal de colmillos de elefante.

Los furtivos suelen estar armados con rifles de gran calibre y sierras eléctricas para llevarse los colmillos, según el comunicado publicado por la presidencia de Gabón. Tienen campamentos secretos en el bosque, evitando a los pequeños destacamentos de guardas forestales y dejando cadáveres de elefantes pudriéndose a su paso.

Un empleado de los parques dijo que se cree que la mayoría de los furtivos proceden de la vecina Camerún, donde el Gobierno ha desplegado helicópteros del Ejército y cientos de tropas para proteger su propia y menguante población de elefantes.

Las fuerzas de seguridad de Gabón detuvieron la semana pasada al menos a un gendarme que transportaba colmillos en un vehículo del Gobierno, según el comunicado, subrayando el riesgo de corrupción en un mercado negro cada vez más lucrativo.

"Si no queremos perder a los últimos elefantes del centro de África, el tráfico ilícito de su marfil tiene que tratarse como un grave delito que corrompe gobiernos y socava seriamente el desarrollo económico y la seguridad", dijo Bas Huijbregts, responsable de la campaña antifurtivos de WWF en la región.

 
Cazadores furtivos han matado a más de 11.000 elefantes en el Parque Nacional Minkebe de Gabón desde 2004, según dijo el miércoles el gobierno de Gabón, una masacre avivada por la creciente demanda de marfil en Asia. En la imagen, cuernos de marfil en Gabón, en una fotografía no fechada. REUTERS/TRAFFIC/Handout/Archivo