La contaminación limita los cohetes en el Año Nuevo chino

viernes 1 de febrero de 2013 11:54 CET
 

PEKÍN (Reuters) - Pekín, que cuenta con una densa contaminación, pidió el viernes a sus habitantes que lancen menos fuegos artificiales en las celebraciones del Año Nuevo chino de este mes, en un momento en el que lucha contra una persistente crisis sobre la calidad del aire.

La calidad del aire en Pekín ha permanecido por encima de límites "muy insalubres" y "peligrosos" durante unas dos semanas, aunque los fuertes vientos aliviaron algo la situación el viernes.

El Año Nuevo chino, que comienza el 10 de febrero, está marcado por lanzamientos ruidosos de cohetes y fuegos artificiales, que por tradición se cree que traen buena suerte para el próximo año y convierten las ciudades en zonas casi de guerra y oscurecen los cielos con densas columnas de humo durante horas.

"Para mejorar la calidad del aire y crear un ambiente favorable para usted y sus familiares, por favor lance menos fuegos artificiales o ninguno, de cara a reducir las emisiones de contaminantes", dijo la agencia oficial de noticias china Xinhua citando a un responsable oficial no identificado.

Los tres principales proveedores de estos productos en la ciudad han reducido a 750.000 las cajas de fuegos artificiales en stock para las fiestas de este año, frente a las 810.000 del año anterior.

La contaminación en Pekín supera regularmente los 500 de un índice que mide las partículas suspendidas en el aire con un diámetro de 2,5 micrómetros. Por encima de 300 es considerado peligroso, mientras que la Organización Mundial de la Salud recomienda un nivel diario de no más de 20.

El mes pasado, la contaminación alcanzó un récord 30,45 veces por encima a los límites de seguridad recomendados, cubriendo la ciudad de una densa capa nociva que dejó en tierra vuelos y forzó a la ciudadanía a permanecer en sus casas, y llevó a medidas de urgencia como el cierre de fábricas.

 
Pekín, que cuenta con una densa contaminación, pidió el viernes a sus habitantes que lancen menos fuegos artificiales en las celebraciones del Año Nuevo chino de este mes, en un momento en el que lucha contra una persistente crisis sobre la calidad del aire. En la imagen, un hombre se cubre la boca con una bufanda mientras conduce su bicicleta eléctrica en Pekín, el 22 d eneero de 2013. REUTERS/Jason Lee