En el Parlamento de China: ni flores, ni regalos y discursos cortos

miércoles 30 de enero de 2013 10:37 CET
 

PEKÍN (Reuters) - Nada de flores, banquetes, regalos, ni ceremonias de bienvenida y lo más importante, nada de discursos inútiles de pura palabrería, según informaron el miércoles medios estatales chinos sobre las estrictas instrucciones para la reunión anual del Parlamento.

Bastión tradicional de adulería, ya que los delegados seleccionados a dedo buscan dejar fuera de competencia al resto alabando al Partido Comunista, la agencia oficial de noticias Xinhua dijo que esto cambiaría cuando se reúna el parlamento en marzo.

El presidente entrante, Xi Jinping, ha hecho recortar en despilfarros, un tema clave en sus primeras semanas en el cargo desde que se convirtió en jefe del partido en noviembre, tratando de aplacar la ira por la corrupción y restaurar la fe en el partido.

"Los diputados se verán alentados a centrase en temas clave y evitar conversaciones vacías", según un comunicado del Gobierno citado por Xinhua.

"No habrá flores en las habitaciones de hotel de los diputados ni ceremonias de bienvenida en el aeropuerto o estaciones de tren", agregó.

"Todos los diputados comerán en buffets sin comida cara ni alcohol, mientras que las galas extravagantes, los regalos y las actuaciones no estarán permitidos".

Los impopulares controles de tráfico, que a menudo incluyen el cierre de las principales carreteras que bifurcan Pekín y empeoran el ya espantoso tráfico, también se mantendrán en mínimos, dijo Xinhua.

De todos modos, es poco probable que el Parlamento sea aburrido este año, ya que se producirá la toma formal de título de presidente de Xi y el comienzo de una nueva generación de líderes que asumirá las riendas del poder estatal.

Xi ya ha dicho a los funcionarios que pongan fin a una práctica normal de dar discursos anquilosados y preorganizar bienvenidas aduladoras de la población local, además de prohibir el alcohol en actos militares, en un momento en el que el nuevo dirigente trata de proyectar la imagen de hombre del pueblo.

El partido, que no ha dado señales de renunciar a su férreo control del poder, ha luchado por contener la ira pública hacia un flujo aparentemente interminable de escándalos de corrupción, especialmente cuando los funcionarios son vistos como personas que abusan de sus puestos para acumular riqueza.

 
Nada de flores, banquetes, regalos, ni ceremonias de bienvenida y lo más importante, nada de discursos inútiles de pura palabrería, según informaron el miércoles medios estatales chinos sobre las estrictas instrucciones para la reunión anual del Parlamento. En la imagen, de 27 de diciembre, el nuevo líder del Partido Comunista de China Xi Jinping. REUTERS/Wang Zhao/Pool